Hace no tantos años, la evolución entre generaciones de procesadores era abismal. No es complicado recordar los saltos (hacia abajo) en los nanómetros de los procesadores que involucraban mejoras sustanciales. Por el momento, esos grandes saltos se han paralizado en los 14nm. Intel ya ha mostrado un poco de su octava generación de los Intel Core para la segunda mitad de este 2017 y al parecer seguiremos con la misma tecnología.

Según el roadmap (el plan a seguir) que Intel publicó hace bastante tiempo, la tecnología inmediata a los 14nm es la de 10nm. Pero el desarrollo parece traerles un poco de cabeza y no han conseguido cumplir sus objetivos para este recién comenzado año.

El roadmap buscando los 10nm de Intel

Dejando a un lado esto, Intel pondrá muchos esfuerzos en 2017 para afinar todavía más los procesadores para dispositivos que requieren bajo consumo. Como podrían ser las series U, dedicadas a necesidades de bajo voltaje, y las series Y, que están enfocadas a la gama de los portátiles ultradelgados. En la siguiente imagen se detalla que se ha mejorado un 15% el rendimiento, curiosamente el mismo porcentaje que el salto de la quinta generación a la sexta.

Los 14nm se resisten

La octava generación de Intel Core tendrá 14nm

Por le momento se desconoce lo evolucionado que está el desarrollo, así que solo nos queda esperar a que la nueva hornada con menos distancia se haga realidad. La evolución de la tecnología en procesadores no es lineal, estamos llegando a un momento en el que evolucionar y mejorar es tremendamente complicado y requiere muchos más recursos para el fabricante.