El 2 de enero de 2013 Canonical presentó Ubuntu Phone, un sistema operativo basado en Linux que suponía la entrada en las interfaces táctiles del sistema operativo de la compañía liderada por el sudafricano Mark Shuttleworth. Sin embargo, a pesar de su interesante propuesta, todos los intentos de Canonical por hacer relevante su sistema operativo han caído en saco roto.

Ubuntu Phone, a pesar de ser un sistema operativo pionero en lo referido a permitir cambiar el escritorio del sistema al conectarlo con una estación de acoplamiento, permitiendo así al usuario realizar tareas de oficina e incluso jugar, éste se encontró con un gran muro, la falta de aplicaciones, un problema por el cual el sistema operativo, a pesar del apoyo recibido por BQ y Meizu, va cuesta abajo y sin frenos.

La comunidad al rescate

Como hemos dicho antes, el principal problema de Ubuntu Phone, además de lo difícil que es hoy en día encontrar a la venta un smartphone con este sistema operativo, es la falta de aplicaciones, y es que un sistema operativo en el que no podemos descargar ni siquiera WhatsApp difícil lo tiene para competir. Tanto es así que Canonical, consciente de su situación, ha parado el desarrollo de nuevas funcionalidades centrándose únicamente en lanzar actualizaciones de seguridad.

Ubuntu Phone podría instalar aplicaciones Android

Sin embargo, parece que la comunidad detrás del sistema operativo desarrollado por Canonical no está dispuesta a tirar la toalla, y esta semana hemos descubierto la solución propuesta por Marius Grispgård, un desarrollador que, basándose en el proyecto sfdroid, pretende conseguir que el servidor gráfico de Android se ejecute en una ventana del servidor gráfico de Ubuntu Phone, permitiendo así la ejecución de aplicaciones Android en el sistema operativo móvil de Canonical.

A pesar de que su desarrollador sostiene que este proyecto es viable, Ubuntu Phone tiene ante sí un camino más que complicado y es que, aun solventando el problema de las aplicaciones, la realidad es que encontrar a la venta un smartphone con su sistema operativo instalado es hoy por hoy casi una odisea. Quien lo quiera comprobar por sí mismo óolo tiene que tratar de buscar dónde comprar un BQ Aquaris E5 Ubuntu Edition o un Meizu Pro 5 Ubuntu Edition. Una pena que Canonical no haya hecho más por hacer realidad esta interesante alternativa a Android.