Parece que a Qualcomm le vuelve a pasar factura el abuso de su posición dominante como diseñador de procesadores y chips LTE. Si en el pasado se vio obligada a pagar 854 millones de dólares a la autoridad de competencia de Corea del Sur, ahora se expone a una demanda de Apple por un valor de mil millones de dólares, apenas unos días después de que el gobierno de Estados Unidos les denunciase por prácticas anticompetitivas.

Apple explica que la empresa de semiconductores les cobraba hasta cinco veces más que a las demás empresas con las que tienen acuerdos. Todo esto llega un año después del fin del acuerdo de exclusividad de los chips LTE de Apple para equipar los chips de Qualcomm, permitiendo que Intel participase con su hardware en el iPhone 7.

Pero este no es el fin de la historia, al colaborar Apple en la investigación que el organismo de competencia coreano tiene abierta contra Qualcomm, la empresa se niega a devolverles mil millones de dólares que el mayor distribuidor de procesadores les prometió en concepto de distintos reembolsos.

Qualcomm, por su parte, se ha defendido de las acusaciones alegando que la demanda “no tiene base” y acusa a la empresa de la manzana de “disfrazar hechos y ocultar información”. Desde que se anunciase la demanda, el valor por acción de Qualcomm ha descendido un 2,42%. Veremos cómo se resuelve todo este proceso en los próximos meses tras algunos juicios, o si finalmente ambas compañías llegan a un acuerdo.