Según los últimos informes, Apple ha comenzado a mover la producción de algunos de sus productos más populares, AirPods, iPad y Apple Watch, desde China a Taiwán. Este movimiento se produce como respuesta a la limitada producción que está consiguiendo en China.

Con estos tres productos ya serían cinco los productos que estarían fabricándose en Taiwan. El MacBook Air y MacBook Pro ya se fabrican allí. La fuente original del informe es Taiwan News y que ha aparecido en Digitimes. Este sitio ha tenido ciertos rumores que no se han cumplido pero, tienen gran fiabilidad en la información sobre la cadena de suministro. También parece un paso bastante razonable pensándolo fríamente.

Apple habría movido su producción a Taiwan para evitar desabastecimientos

Apple está tratando de diversificar geográficamente su cadena de suministro debido a la propagación del virus, que ha afectado seriamente la producción de productos de Apple en el país asiático. Apple tiene la intención de aumentar gradualmente la proporción de producción en Taiwán mientras sigue tratando de mantener su cooperación con los proveedores.

Se estima que al menos un tercio de las líneas de producción de China estarán inactivas en el primer trimestre de este año, y será casi imposible volver al nivel normal de producción antes de finales de febrero. También se duda que la producción normal pueda reanudarse en los diez primeros días de marzo.

El impacto en la fabricación dependerá en última instancia de cuánto tiempo continúe el brote de coronavirus. El informe de la OMS de ayer dice que hubo 1.909 nuevos casos y 98 nuevas muertes en las 24 horas anteriores, casi todas en China. Eso lleva los totales a 73.332 casos y 1.873 muertes. La evaluación del riesgo para China sigue estando en «Muy alta».

Hasta ahora, todo lo que sabemos con certeza sobre la producción de dispositivos Apple es que la compañía no llegará ni siquiera al mínimo planteado por la compañía. Sin embargo, ha habido una serie de estimaciones externas del probable impacto. Se prevé que las ventas de teléfonos inteligentes estarán en su nivel más bajo desde hace cinco años, se espera que los wearables caigan un 16% frente a las expectativas iniciales, y se espera que los envíos de portátiles también caigan.