Parece que esto va a empezar a ser una costumbre. El gigante americano Alphabet, Google para los amigos, va a ser investigado por la compra del padre de los wearables, Fitbit. Tras múltiples varapalos de Europa ahora le toca a Estados Unidos.

El Departamento de Justicia investiga la compra de Fitbit

Parece que esto es solo una parte de la investigación que está realizando el citado departamento a Google. Así, la compra de Fitbit por la que Google pagó una suma de 2100 millones de dólares para adquirir la empresa esta siendo investigada. Mientras que los analistas de la industria lo llamaron una victoria para Google, no todo el mundo estaba contento con la compra.

Según han indicado en el New York Post, el Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio no están satisfechos con la compra y están preocupados del poder y acceso a los datos de los usuarios que tendrá Google. El Departamento de Justicia ya ha estado investigando a Google, por lo que también están viendo la adquisición de Fitbit.

Si se aprueba esta adquisición, Google consolidará aún más su poder de monopolio sobre los servicios basados en Internet. Google ya ocupa una posición dominante en el mercado digital, los datos de salud son fundamentales para el futuro de ese mercado, y las preocupaciones de protección de datos derivadas de la adquisición podrían tener consecuencias de gran alcance, incluida una pérdida de la privacidad de los consumidores.

Si el acuerdo se concreta, Google tendrá acceso a los datos de salud privados más importantes a nivel mundial. Sin embargo, Google ha sido firme en que no utilizarán los datos de fitness para la publicidad dirigida. Dada la historia de Google, nos sorprendería que la empresa no utilizará datos para algún servicio de la empresa.