Siempre se suele decir que cuando el río suena es porque agua lleva. En este caso así ha sido. El culebrón ha durado poco y, todos los rumores se han confirmado. Fitbit, empresa precursora en el mundo de los wearables no ha podido con Apple ni con la feroz competencia china y ha vendido su negocio de wearables a Google.

Google adquiere la mayor base de datos de salud privada

Con esta adquisición Google se lleva una gran empresa de wearables con fuerte repercusión en pulseras inteligentes pero también en básculas. Una empresa que había desarrollado un sistema operativo propio, FitbitOS, para evitar utilizar Android Wear OS. Y que incluso se habían atrevido con su propia plataforma de pagos Fitbit Pay.

Pero, lo más importante para Google es la base de datos de salud que adquieren de Fitbit. Los de Mountain View pasan a disponer de la mayor base de datos de salud privada existente. Los usuarios disfrutábamos de una app sobresaliente donde podíamos indicar hasta las calorías que ingeríamos.

Google adquiere al padre de los wearables, Fitbit 1

Recordemos que Fitbit mantiene una base de datos de más de 34 millones de usuarios introduciendo sus datos en muchos casos de manera manual para llevar un registro de su salud.

Con nuestro uso diario, Google adquiere una información increíble que algunos piensan que no servirá para que Android Wear levante cabeza. Mientras, si no queréis regalar vuestros datos a Google siempre nos quedarán otras alternativas como Garmin, Samsung, Polar y otras marcas que permanecen independientes. Una lástima que Fitbit no haya podido mantenerse en un mercado que ellos mismos crearon.