En un mundo donde los asistentes personales nos acompañan a todas partes en nuestro smartphone, es frecuente preguntarse si necesitamos tenerlos en un dispositivo independiente. Google ha aumentado su apuesta en los últimos años por Assistant, aumentando sus funcionalidades y presentando una gran gama de dispositivos.

En este caso, hemos puesto a prueba al Google Nest Hub durante dos semanas. El dispositivo es un gran resultado de la absorción de Nest por parte del gigante conocido por su buscador, pasando a copar la gama alta de los altavoces inteligentes de Google. Al fin y al cabo, recordemos que es una suerte de híbrido entre tablet y altavoz.

Google Nest Hub
Pantalla7 pulgadas
1024 x 600
ColoresTiza
Pizarra
Micrófonos1 Micrófono de rango completo
1 Micrófono de reconocimiento de voz lejano
Audio soportadoHE-ACC
LC-ACC
MP3
Vorbis
WAV
Opus
FLAC
ConectividadWiFi 802.11ac
Bluetooth 5
Adaptador de corriente de 15W
Dimensiones178,5 x 118 x 67,3 mm.
Peso480 g.
Precio109 euros

Diseño sencillo, perfecto para todos los ambientes

Combinar una pantalla táctil con un altavoz puede tener como resultado un diseño recargado y complejo. Sin embargo, el Google Nest Hub consigue mantener las proporciones necesarias para encajar en cualquier ambiente de nuestra casa. La pantalla de 7 pulgadas, junto con unas dimensiones de 178,5 x 118 x 67,3 mm. permiten colocarlo sobre cualquier superficie.

Frontal del Google Nest Hub sobre una terraza

La pantalla se encuentra ubicada sobre el altavoz con una inclinación cercana a los 110 grados, lo que permite su correcta visualización desde cualquier ángulo. Además, consigue ocultar el altavoz prácticamente por completo, mientras ejerce de soporte para toda la estructura del Nest Hub.

Tras la pantalla, encontramos un interruptor para activar o desactivar el micrófono y dos botones para modificar el volumen del altavoz. En la parte inferior, podemos ver el conector para el adaptador de corriente y, finalmente, encontramos el soporte horizontal en color rojo en el caso de nuestro modelo en color tiza. También, podemos encontrarlo en color carbón.

Trasera del Google Nest Hub en la que se ve el altavoz

Como veremos a lo largo del artículo, no solo por su diseño, es ideal para su uso en cualquier habitación del hogar. Debido a la versatilidad que ofrece, se echa en falta una pequeña batería que nos permita cambiar de ubicación al Google Nest Hub sin necesidad de tenerlo constantemente enchufado a la corriente eléctrica.

La pantalla es un complemento ideal

La pantalla del Google Nest Hub nos permite utilizar el altavoz como si de una tablet al uso se tratase. Se agradece disponer de la pantalla, sobre todo, para contar con un feedback visual. Sin embargo, no debemos olvidar que Assistant es el centro de este ecosistema y que, normalmente, podemos realizar todas las tareas con la voz.

Gracias a la pantalla, podemos ver en tiempo real si Google Assistant nos está entendiendo correctamente o si, por el contrario, tendremos que repetirle la orden. Además, la respuesta visual nos permite conocer en todo momento el estado del dispositivo, facilitándonos su interacción con el mismo.

Pantalla para elegir recetas en el Google Nest Hub

De esta forma, podemos saber si lo último que nos ha pedido Google Assistant es la introducción de una alarma, el tiempo que hará mañana o la canción que está sonando sin tener que pedírselo nuevamente. Otro aspecto a tener en cuenta es que utiliza nuestra galería de Google Fotos para darle un uso de marco digital.

No solo nos servirá para tener una respuesta visual, y es que el Google Nest Hub hace las veces de Chromecast. Esto quiere decir que podremos transmitir los contenidos desde nuestro smartphone a su pantalla, por lo que podremos utilizarlo para ver series de Netflix o vídeos de YouTube, entre otras funciones.

Google Nest Hub sobre la mesilla de noche

Como punto en contra, la empresa de Mountain View podría haber mejorado considerablemente el diseño de la pantalla al reducir los marcos. También, el tacto es más similar al plástico que al del cristal y, aunque su resolución de 1024 x 600 pueda parecer insuficiente, no es un dispositivo que vayamos a utilizar con tanta cercanía como para detectar los píxeles.

Fácil, sencillo y para toda la familia

Así es como podríamos describir el software que acompaña al Google Nest Hub. El sistema operativo del dispositivo, que poco tiene que ver con Android, es completamente «made in Google». Es realmente sencillo de configurar con el primer uso, siendo detectado por cualquier teléfono con Android que se encuentre cerca, y solo necesitaremos la app Google Home para ponerlo en funcionamiento.

Rutina de buenas noches en el Google Nest Hub

El asistente se centrará en conectar el Google Nest Hub a nuestra red WiFi doméstica, junto con la personalización que hará que el gadget se adapte a nuestras necesidades desde el primer momento. Podremos configurar aspectos como Voice Match, su pantalla de bloqueo y el servicio de música que nos acompañará (Play Music, YouTube Music, Deezer o Spotify).

Una vez lo tengamos configurado, los gestos nos acompañarán en su uso diario. ¿Y por qué decíamos antes que es un sistema «made in Google»? Porque si hemos utilizado un wearable con Wear OS, los gestos utilizados son muy similares. Para acceder a las fichas de acciones, deslizamos hacia la derecha; hacia la izquierda para volver a la pantalla principal, y desde abajo vemos los controles del Google Nest Hub.

Interruptor de micrófono del Google Nest Hub

Además, es perfecto para toda la familia porque, gracias a Voice Match, el dispositivo identificará al usuario y cambiará a su perfil dentro del Nest Hub. De esta forma, se adapta a sus necesidades y sus preferencias mediante su perfil de Google. Recordemos, que cuenta con un interruptor para desactivar el micrófono, por lo que la privacidad no es un problema.

Google Assistant nos ayuda en cualquier situación

Como decíamos, Google Assistant ejerce de pilar fundamental del dispositivo. El asistente permanece siempre presente para ayudarnos en el manejo del Nest Hub, además de completar el ecosistema de hogar conectado que podemos crear con otros dispositivos. Es más, nada más abrir la caja, el único papel que viene nos indica que preguntemos «Ok Google, ¿qué sabes hacer?».

Una vez esté todo listo, podemos interactuar con Google Assistant de la misma forma con la que lo haríamos en nuestro smartphone. «Ok Google» es la frase mágica, seguida de la acción que queremos llevar a cabo. Podemos preguntar cualquier tipo de curiosidad, el tiempo que hará, pedirle que ponga música, establezca recordatorios y citas o que nos ayude a cocinar.

Preparando unos huevos con el Google Nest Hub

No es infrecuente colocar el  junto a los fogones para que nos ayude a aprender a cocinar. Google Assistant nos ayudará a elegir la receta correcta, mientras nos va guiando paso a paso. Además, gracias a la pantalla, podemos seguir las instrucciones de forma sencilla y ver si lo que alberga nuestra sartén se parece remotamente al resultado que queremos conseguir.

Sin embargo, no hay nada como colocarlo sobre la mesilla de noche y utilizar las rutinas. La empresa de Mountain View se ha encargado de potenciar esta característica enormemente y, junto con la frases «Ok Google, buenos días» o «Ok Google, buenas noches» podemos programar ciertas acciones que ocurren en función de la hora del día.

Rutina de buenos días en el Google Nest Hub

Por ejemplo, al irnos a dormir, decimos «Ok Google, buenas noches». Entonces, el Nest Hub nos pedirá que establezcamos la alarma para el día siguiente y nos pondrá música relajante en Spotify. Por el contrario, al darle los buenos días, nos puede indicar el tiempo que tardaremos en llegar al trabajo junto con el tiempo atmosférico y una recopilación de las últimas noticias en forma de breve podcast.

Un altavoz que cumple con lo prometido

Recordemos, que no estamos analizando una tablet con Google Assistant, sino un altavoz inteligente, por lo que no podíamos olvidarnos de este aspecto fundamental. Conectándolo a nuestro móvil por Bluetooth, podemos reproducir nuestra música independientemente del servicio utilizado, mientras que en el Nest Hub nos despedimos de gigantes como Apple Music o Amazon Music.

Música en Spotify usando el Google Nest Hub

La reproducción de audio es compatible con los códecs ACC, MP3, Vorbis, WAC, Opus y FLAC, por lo que no tendremos ningún problema a la hora de reproducir audio en distintas calidades y compresiones. El altavoz cuenta con un volumen de sonido importante, pudiendo escuchar las respuestas de Google Assistant y nuestra música desde cualquier parte de la habitación.

Sin embargo, al utilizar el volumen al máximo, escuchamos cómo se distorsionan algunas de las notas más graves. Tampoco esperábamos demasiado en este aspecto, teniendo en cuenta que es un dispositivo que combina altavoz y pantalla táctil, por un precio oficial de 109 euros, que es mucho menor que la competencia que encontramos en productos de Amazon o Lenovo.