Con algunos smartphones, especialmente tras algún tiempo, salir de casa sin un Powerbank (o batería externa) se antoja realmente complicado. Este mercado cuenta con numerosas variantes, marcadas normalmente por la capacidad y el presupuesto que manejamos. En este artículo, os damos nuestras impresiones sobre el Cellularline FreePower Slim 5000.

Cellularline FreePower Slim 5000
Capacidad5.000 mAh
Amperaje de entrada2 A
Amperaje de salida2,1 A
Dimensiones110 x 42 x 13 mm
Peso109 g

Agujero en la esquina de la batería

Batería para todo el día en un formato compacto

El FreePower Slim 5000 es perfecto para transportarlo durante largos periodos de tiempo, así como para llevarlo en nuestra mochila o bolsa de viaje. Su peso de apenas algo más de 100 gramos, así como sus dimensiones compactas hacen que sea realmente cómodo de transportar. Incluso, no es molesto llevarlo junto al smartphone en el bolsillo.

Otro de los aciertos de la marca italiana ha sido añadir un pequeño agujero en una de las esquinas para facilitarnos su unión mediante una cuerda. De esta forma, podemos llevarlo junto con nuestras llaves o añadirlo a una de las cremalleras de la mochila, por ejemplo.

Comparación en tamaño con un Playmobil

Con 5.000 mAh de capacidad, nos brida como mínimo una carga adicional a nuestro smartphone. Por supuesto, depende de la capacidad de la batería del terminal. En mi caso, con el Samsung Galaxy S8+, he podido realizar casi dos cargas completas. Durante un día de uso realmente intenso, consigue evitar que el smartphone nos deje tirados.

La carga rápida no es tan rápida como parece

Aunque en baterías externas de bajo coste es habitual encontrar amperajes de salida cercanos a 1 Amperio, el FreePower Slim 5000 cuenta con carga rápida de 2,1 Amperios. Esto puede llevar a confusión, pues es un término similar al Quick Charge empleado por Qualcomm y muchos fabricantes de smartphones.

Se agradecería que este powerbank, con un precio cercano a los 40 euros, fuese compatible con el estándar Quick Charge. Con estos datos, la potencia de salida es de 10,5 W, que queda algo lejano a los 18 W que promete el estándar Quick Charge en sus versiones 2.0 y 3.0.

Especificaciones de la batería

Por otro lado, el tiempo de carga completo del FreePower Slim 5000 es de alrededor de 2 horas y media en las pruebas que hemos realizado. Este es un tiempo realmente bueno para la carga de 5.000 mAh… Más aún, si tenemos en cuenta que este tipo de gadgets suele recargarse por la noche.

Un «mini-SAI» gracias a la carga simultánea

La carga simultánea es una de las mejores características del FreePower Slim 5000. Gracias a ella, podemos reducir la utilización de enchufes a la hora de cargar tanto el powerbank como nuestro smartphone. Simplemente, tenemos que conectar la batería externa a una toma de corriente y el smartphone, a nuestro gadget. Obviamente, la carga de ambos dispositivos es algo más lenta.

Batería sobre un cargador

Otra de las utilidades que podemos obtener con esta característica vendría a ser un pequeño SAI. Los SAI se utilizan, normalmente, con servidores como batería que actúa en caso de caída de energía. El FreePower Slim 5000 puede tener este uso con pequeños dispositivos gracias a la carga simultánea, como podría ser con una Raspberry Pi.

Pequeños detalles a mejorar

Otra de las mejoras que esperamos con la próxima versión de este dispositivo es un cambio de conectores. En pleno 2019, incluso fabricantes de baterías externas de gama baja, han comenzado a apostar por el USB Tipo-C en lugar del microUSB que monta el FreePower Slim 5000.

Además, otro de los inconvenientes del gadget de la marca italiana es la ausencia de un botón para comprobar el nivel de carga de la batería. La única forma de comprobar la autonomía del dispositivo es conectarlo a un cargador o vincularlo por cable a algún dispositivo.

Conectores de la batería