Tras meses poniendo excusas, a veces bastante malas, Sony se decidió a permitir el juego cruzado entre PlayStation 4 y otras consolas como Nintendo Switch y Xbox One con Fortnite. A este lanzamiento le sigue Rocket League en enero. Pero estos son los únicos juegos que disponen de esta opción. Esto ha enervado a los desarrolladores que dicen que Sony está jugando con los favoritismos permitiendo que solo algunos juegos dispongan de la ansiada funcionalidad.

Los desarrolladores acusan a Sony de favoritismos

Shawn Layden de Sony indicaba que la compañía siempre está abierta a posibles negocios en lo que se refiere al juego cruzado entre consolas. Solo deben trabajar los desarrolladores y publicadoras en ponerse de acuerdo y permitirlo. Deben trabajar en la cuenta de PlayStation para hacerlo posible.

Pero, más allá de Rocket League y Fornite (dos de los juegos más importantes y con mayor visibilidad del mundo) eso no parece estar pasando. Según indicaba el CEO de Chucklefish Games su equipo se ha encontrado con problemas con Sony cuando intentaron llevar su nuevo título, Wargroove, que soporta el juego cruzado entre Xbox One, PC y Nintendo Switch, a un juego cruzado total. El equipo realizó multiples peticiones para el juego cruzado hasta el mes del lanzamiento. Sony solo respondió que no iba a suceder en unos términos dudosos. Según Chucklefish, permitir el juego cruzado solo requiere que toquen un interruptor y funcionará.

Por su parte el CEO de Hi-Rez Studio ha realizado las mismas quejas en Twitter indicando que deberían dejar los favoritismos. Este estudio tiene Smite, Paladins y Realm Royale listo para poder disfrutarlo en juego cruzado cuando lo acepten. La compañía nipona ha sido reacia a esto desde el último año. Sony no debe despistarse, la actual generación está ganada pero el futuro es incierto con esas decisiones.