Como todos ya sabréis a estas alturas de la película, que para ello compañías como Google llevan meses bombardeándonos con publicidad, estos meses se está llevando a cabo la votación la reforma de la Ley de Copyright en Internet. Una ley de lo más controvertida que podría poner en serio riesgo la libertad en Internet.

Internet es hoy por hoy lo que es gracias a lo que conocemos como la Web 2.0, un térmico que utilizamos para hablar de todos aquellos sitios webs o plataformas que permiten el intercambio de información en la World Wide Web. Algo que ha supuesto el nacimiento de plataformas increíbles de creación de contenido como son Wikipedia, YouTube, Facebook o Twitter.

En serio peligro la creación y divulgación de contenido

Y es que de aplicarse los nuevos artículos 11 y 13 de la Ley de Copyright, serán las plataformas quienes han de evitar que en ellas se aloje contenido que suponga una violación de copyright. Algo que tendría que llevarse a cabo mediante la adopción de medidas técnicas capaces de detectar y bloquear directamente aquellos contenidos que supongan una violación de copyright.

Sin embargo, aunque en un principio esto pudiera parecer en un principio algo plausible, en la práctica tendría que ser llevada a cabo por todos y cada uno de los sitios web. Y si para compañías como Google, Facebook o Wikipedia esto supone un serio perjuicio, imaginad lo que sería para sitios pequeños como nosotros.

Los principales países europeos dicen no a la modificación

No obstante, por suerte para todos, esa comunidad que la modificación de dichos artículos pretende cargarse no ha estado parada en estos últimos meses, y gracias a la presión ejercida por Google, Wikipedia y a innumerables creadores de contenido, el Consejo Europeo ha rechazado la modificación de los artículos 11 y 13, al menos por el momento.

Y esto ha sido posible gracias a los votos en contra de Finlandia, Eslovenia, Países Bajos, Bélgica, Alemania, Italia, Polonia, Luxemburgo, Suecia, Portugal y Croacia. Aun así, esta votación en contra no supone el freno a la modificación de los artículos 11 y 13 de la Ley de Copyright.

Por desgracia, lo más seguro es que en un par de meses veamos como estas dos leyes vuelven al Consejo Europeo reformadas con pequeños cambios con los que intentar superar el proceso de votación. En nuestra mano está el hacer presión para que estos dos artículos no sean modificados hasta que no supongan poner en riesgo la libertad de expresión en Internet.