La guerra entre el taxi y los vehículos VTC continua. La solución del gobierno pasaba por dejar que las diferentes administraciones gestionan este problema y obrasen como considerase oportuno. Barcelona ha sido la primera y ha optado por condenar a los VTC.

Si quieres coger un Uber o Cabify debes hacerlo con mucha antelación

La solución propuesta en Cataluña pasa por limitar el uso de estos vehículos a una reserva a largo plazo. Un golpe que podría obligar a estas empresas y sus trabajadores a cesar su actividad en Cataluña. Dentro de unos días se aprobarán dos decretos que modificarán la Ley Catalana de Transportes. En esta se incluirá una limitación a las empresas VTC, solo se podrá solicitar un Uber o Cabify con seis o doce horas de antelación.

Uber

Está medida, impulsada por el Consejero de Transportes Damià Calvert, será anunciada durante los próximos días. De ser cierta la noticia las empresas de VTC deberán abandonar la ciudad Condal ante tal imposición. Un directivo de la VTC era claro «da igual que exijan seis, doce o veinticuatro. Con que exijan una hora de antelación estamos muertos».

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha estado trabajando codo con codo en esta modificación. Si se aprueba será la mayor victoria del colectivo del taxi desde Uber Pop. La principal barrera que impondrá la Generalitat es la necesidad de precontratar un Uber o un Cabify con al menos seis horas de antelación. El número final de horas está aún en el aire, pero no serán menos de seis y, probablemente, tampoco más de 12. Además, tanto los coches como los servicios que realiza cada coche tendrán que registrarse en un servicio habilitado por el AMB. Los vehículos deberán llevar un aparato electrónico con el que irán enviando a cada momento sus movimientos y servicios contratados.

El Mobile World Congress en el aire

«Tienen los días contados, se los van a cepillar», reconoce Alberto ‘Tito’ Álvarez, portavoz de la asociación Élite Taxi en Barcelona y principal impulsor de las negociaciones con la Generalitat y el AMB. Ante la inminente regulación de la Generalitat, el sector de las VTC reconoce que esta medida sería el final de sus operaciones en Cataluña. «Esto es infinitamente peor que el decreto de octubre. Hasta ahora, al menos teníamos cuatro años de margen, con esta nueva regulación estamos muertos en Cataluña. Tenemos que ver cómo vamos a responder, pero que todo el mundo tenga clara una cosa: el Mobile World Congress lo pueden paralizar 1.000 taxis pero también 3.000 coches VTC. Si a lo único que responden las administraciones es al chantaje, no descartamos tampoco esa vía nosotros», explica un directivo del sector que pide el anonimato.

Así, el Mobile World Congress puede sufrir un colapso en el caso de que se aplique esta nueva normativa. Algo que podría ser problemático para la ciudad de Barcelona ya que se había rumoreado la posibilidad de cambiar su sede fuera de la ciudad Condal.