El pasado mes de mayo, la empresa española BQ presentaba los nuevos Aquaris X2 para sustituir a la generación original, que buscaba abrirse un hueco entre la gama media convencional y la gama alta de los teléfonos Android. Con el objetivo de lograr el equilibrio entre un diseño premium, potencia y buena cámara llegaban los BQ Aquaris X2 y Aquaris X2 Pro.

En esta ocasión, hemos podido probar la versión Pro del teléfono de la marca con sede en Las Rozas durante unas tres semanas. En este tiempo, hemos puesto a prueba cada aspecto del teléfono con un uso intenso del terminal en todo tipo de situaciones para comentar de forma detallada nuestras impresiones en este artículo.

BQ Aquaris X2 Pro
Pantalla5,65″ IPS LCD
1080 x 2160 FHD+
Relación 18:9
Brillo hasta 650 nits
Tecnología Quantum Color+
ProcesadorQualcomm Snapdragon 660
4 núcleos @ 2,2 GHz
4 núcleos @1,8 GHz
GPU Adreno 512
RAM4 GB
Almacenamiento64 GB (ampliables con microSD)
Batería3100 mAh
Cámara traseraSamsung S5K2L8, 12 MP + Samsung S5K5E8, 5 MP
Apertura de ƒ/1.8
Flash de doble tono
Cámara delanteraSamsung S5K4H7, 8 MP
Apertura de ƒ/2.0
Flash frontal
ConectividadWiFi 802.11ac
Bluetooth 5.0
NFC
Jack de auriculares
Sistema operativoAndroid 8.1
OtrosLector de huellas

Sin notch, sin florituras

El BQ Aquaris X2 Pro está disponible en dos colores: Midnight Black y Glaze White. En nuestro caso, nos ha tocado la opción en color blanco. BQ ha decidido dejar el policarbonato y saltar al acabado en cristal, en un intento de lograr similitudes con los últimas teléfonos de Apple y Samsung, aunque al tacto se nota algo plasticoso, sin llegar a la calidad de los smartphones de gama alta.

Sí que aumentan la sensación de robustez los bordes de aluminio, que mantienen el tono con los toques metalizados del lector de huellas, la bandeja extraíble y los botones laterales. En la parte trasera, como viene siendo habitual en los teléfonos de BQ, encontramos el lector de huellas, facilitando su uso a la hora de desbloquear el terminal.

Parte trasera

En la parte frontal encontramos dos pequeños marcos en la parte superior e inferior, siendo la utilidad de este último únicamente incluir el logo de la marca, mientras que el superior incluye los distintos sensores y la cámara frontal. En ningún momento hemos echado en falta el famoso notch ni la pantalla curvada que encontramos en los últimos Galaxy y los Note.

El teléfono es realmente cómodo a la hora de sujetarlo con una única mano gracias a sus comedidas dimensiones con una pantalla de 5,65 pulgadas. Además, el peso de 168 gramos nos permite sostenerlo durante una gran cantidad de tiempo sin llegar a notar síntomas de cansancio.

Parte frontal

La resolución FullHD+ es más que suficiente

Igual que con el diseño, BQ tampoco ha querido improvisar en este aspecto. Son conocedores de que deben ajustar las especificaciones del terminal para ofrecer un precio algo más comedido, por lo que nos olvidamos de las pantallas AMOLED y derivados para quedarnos con el típico panel IPS LCD.

Pese a no contar con las últimas tecnologías, la pantalla cumple a la perfección en cualquier situación, adaptando el brillo para alcanzar los 650 nits en escenarios de pleno sol y con colores vibrantes gracias a la tecnología Quantum Color+ en la que tanto sigue confiando la empresa española.

Pantalla de inicio

Nos olvidamos también de resoluciones infinitas cuya única finalidad es la de degradar la autonomía del terminal. Nadie necesita una resolución 2K o 4K en una pantalla de 5,65 pulgadas, que nos brinda una densidad de píxeles de 428 ppi. Ni más ni menos, BQ ha dado con la tecla a la hora de utilizar este panel para su Aquaris X2 Pro.

El Snapdragon 660 no tiene nada que envidiar a sus hermanos mayores

Muchos conocemos la historia del Snapdragon 660. Qualcomm comenzó a fabricar este procesador dentro de su gama alta, con la mente puesta en utilizarlo dentro de la serie 800, pero la lentitud de la fabricación en 10 nanómetros, obligó a subir la arquitectura a 14 nanómetros y, por lo tanto, a rebajar la categoría de dicha CPU. Es por ello que el Snapdragon 660 utiliza núcleos Kyro, los mismos que encontramos en la serie 800 que montan los terminales más punteros.

El BQ Aquaris X2 Pro necesitaba algo más de potencia para procesar las fotos con efecto bokeh que puede realizar su doble cámara y la empresa decidió optar por un procesador todoterreno como es el Snapdragon 660. Sobre el papel nada tiene que envidiar, superando la barrera de los 137 mil puntos en Antutu y los 5 mil puntos de proceso multinúcleo en Geekbench.

Pero como de benchmarks no vive el hombre, al unir esta CPU con los 4 GB de RAM del terminal, hemos notado un buen desempeño a la hora de utilizar la multitarea de Android. El comportamiento ha sido correcto al utilizar la pantalla dividida y hemos logrado mantener más de 20 aplicaciones en segundo plano sin que el sistema suspendiese alguna de ellas.

Si bien es cierto que, por falta de potencia o de optimización, el scroll sigue sin ser todo lo suave que debería en apps como Twitter, WhatsApp o Instagram, donde se notan pequeños tirones en algunos momentos. Además, el procesado del HDR no es tan rápido como debería en la app de Cámara, aunque eso lo comentaremos más adelante.

Tecnoversia abierto en Chrome

Dejando a un lado la potencia bruta de la CPU, la gráfica Adreno 512 tampoco ha defraudado y ha demostrado desenvolverse a la perfección en juegos con gráficos potentes (siempre hablando desde la perspectiva de un smartphone) como Asphalt 9, aunque notábamos algo de incremento de temperatura, y ni se despeinaba en títulos como Candy Crush Soda y Crossy Road.

La doble cámara cumple, pero tampoco destaca

Quizá las expectativas eran demasiado altas con la doble cámara del Aquaris X2 Pro o quizá el rendimiento no ha sido el esperado. Los sensores de 5 y 12 megapíxeles han logrado unos resultados aceptables en fotografía exterior diurna y en foto macro, con un software que adaptaba el uso del HDR para lograr los mejores resultados posibles.

Doble cámara trasera

Como decíamos, a la hora de aplicar el HDR el smartphone toma algo más de tiempo para procesar la fotografía. Esto provoca que el teléfono permanezca prácticamente bloqueado durante algo más de un segundo, por lo que nos vemos obligados a desactivar el HDR automático si queremos lograr una captura de fotografías realmente rápida o si queremos hacer uso del disparo en ráfaga.

La única función del doble sensor es detectar la profundidad de campo para aplicar correctamente el llamado efecto Bokeh, que desenfoca el fondo que se encuentra detrás de una persona al utilizar el modo Retrato. Además, como punto a favor, el software de Cámara nos deja personalizar el nivel de desenfoque a realizar.

Como curiosidad, no debemos intentar usar el modo Retrato para capturar objetos porque, en el momento en el que el terminal no detecte el rostro de una persona, veremos cómo el desenfoque aparece totalmente forzado como una circunferencia que lo rodea. El modo Retrato es para lo que su propio nombre indica, para fotografía macro es recomendable el modo Automático.

Foto sin HDR
Foto sin HDR
Foto con HDR
Foto con HDR
Foto con HDR+
Foto con HDR+

Sin embargo, podríamos decir que BQ se ha «marcado un Lopetegui» ya que, en situaciones de luminosidad compleja, donde los sensores de apertura f/1.8 deberían solucionar la papeleta sin mayor problema, nos encontramos con unas imágenes que distan bastante de ser «la fotografía con mayúsculas».

El postprocesado de la cámara intenta utilizar todos los puntos de luz posibles para mejorar la iluminación de la fotografía, pero acaba por quemar los puntos de origen de luz y eso provoca sensaciones contradictorias a la hora de obtener la imagen final. Al final, para casos así, lo mejor es pasar al modo manual.

Es de agradecer que con un terminal de poco más de 300 euros podamos grabar vídeo a resolución 4K/30fps o resolución 1080p/60fps, pero, sin ningunda duda, este es el aspecto en el que peor parado sale el smartphone de BQ. A no ser que fijemos un punto de enfoque pulsando sobre la pantalla, notaremos cómo durante la grabación, el terminal vuelve a enfocar la escena cada pocos segundos.

Como resultado, en la grabación de vídeos, vemos una gran estabilización de imagen (otro de los puntos fuertes del Aquaris X2 Pro), que se ve lastrado con el mal resultado que provoca el re-enfoque de la escena. Una de cal y otra de arena.

La cámara frontal sigue siendo uno de los puntos fuertes de los teléfonos de BQ. Con una resolución de 8 megapíxeles y la tecnología SoftNeuro, obtiene buenos resultados en el modo Retrato con un solo sensor. Además, el Face Beauty es totalmente personalizable e intenta distorsionar lo menos posible. Si a esto le unimos el flash frontal, podríamos decir que es de las mejores cámaras para selfies del mercado.

Selfie

Autonomía suficiente para el día a día

A priori, 3.100 mAh parecen quedarse cortos, pero gracias a la resolución FullHD de la pantalla, la optimización del Snapdragon 660 y la experiencia de Android One, nos hemos llevado una agradable sorpresa. Por lo general, la autonomía es perfecta para un uso intensivo en el día a día.

Desconectando el cargador a las 7 de la mañana, con cerca de tres horas de reproducción de música con el móvil bloqueado, y 4 horas de pantalla repartidas entre ver series en Netflix, WhatsApp, Telegram, Instagram, Twitter y Outlook, logramos llegar a casa con un 15% de la batería.

Es más, llegamos a alcanzar las 6 horas de pantalla, reduciendo el uso de redes sociales y aumentando el número de series vistas con la app de Netflix. En teléfonos con algo más de batería pero con capas de personalización mucho más pesadas, como los Samsung, hemos visto cómo esto era algo imposible.

Además, al contar con la tecnología QuickCharge 4, siempre que queramos cargar la batería rápidamente y tengamos un cargador compatible (viene incluido en la caja del Aquaris X2 Pro), podremos hacerlo completamente en poco más de una hora.

Android One ofrece la mejor experiencia posible

Este BQ es la vuelta de la marca a Android One. De esta forma, sobre el papel nos garantiza la mejor experiencia posible, similar a la que encontramos en los Google Pixel, pero sin tener gastarnos cerca de 1000 euros para lograrla. En el caso de este terminal, podríamos decir que esto es cierto en cerca de un 90%.

Al usar el teléfono, vemos cómo todo es Android puro, sin capas de personalización y con todas las aplicaciones de Google preinstaladas en el terminal, lo que se lleva 13 GB de almacenamiento de forma inicial. De esta forma, obtenemos una experiencia realmente fluida y una mayor optimización del uso de la batería.

Integración de Google Lens en la cámara

Es digno de mención la integración de Google Lens con la cámara de BQ, y lo mismo ocurre con Google Photos. Si entramos en la app de fotos, veremos cómo nos indica el modo con el que se ha realizado y nos permite hacer modificaciones sobre ella en apenas unos pasos.

Aprovechando la experiencia Google, hemos decidido darle una oportunidad a Google Assistant. La verdad es que el asistente ha avanzado bastante en los últimos años y te responde preguntas rápidamente, además de la inclusión de las rutinas que, por ejemplo, te dicen el tiempo al trabajo, las últimas noticias y te pone música simplemente diciendo «Ok Google, buenos días».

Google Assistant

Sin embargo, hemos tenido algo de dificultad a la hora de desbloquear el móvil al decir «Ok Google» teniendo Voice Match activado. También, esperábamos algo más de regularidad a la hora de proporcionar las actualizaciones, una experiencia algo más parecida a la de Nokia, ya que el último parche de seguridad recibido data del mes de agosto.

¿Jack de auriculares y radio FM? Sí y sí

Entrando en el apartado de conectividad, el BQ Aquaris X2 Pro no cojea en ningún aspecto. La empresa española ha decidido seguir apostando por el jack de auriculares mientras sigue dando el salto al USB-C. De esta forma, no tendremos que depender de ningún tipo de adaptador para escuchar nuestra música.

Pero es que además de nuestra música, podremos ir escuchando cualquier emisora de radio nacional, ya que cuenta con Radio FM. No tendremos que contar con ninguna aplicación para escuchar radio por Internet, por lo que nos olvidamos de gastar megas o estar pendientes de la cobertura.

USB-C y Jack de auriculares

En el apartado inalámbrico, cuenta con NFC, por lo que podremos realizar pagos con Google Pay. También, estrena Bluetooth 5.0, que aumenta el alcance y disminuye el consumo de batería (comprobado con el Samsung Gear S2); y es compatible con el último estándar WiFi 802.11ac.

Precio algo elevado

Esta configuración del BQ Aquaris X2 Pro se vende a un precio oficial de 379,90 euros. Este precio podríamos decir que se encontraba acorde a las especificaciones del terminal en el momento de su lanzamiento, pero varios meses después debería haberse visto reducido y, por contra, se mantiene.

Desde entonces, han entrado nuevos competidores al mercado que venden teléfonos con Android One en la gama media-alta con un precio mucho más comedido, véase el Xiaomi Mi A2 (249 euros en la configuración equivalente). Por este motivo, BQ debería reducir el precio del terminal para adaptarse, ya que estamos hablando de más de 100 euros de diferencia.