Nos ha tocado vivir un mundo conectado, un mundo social. Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter y otras muchas quieren que compartamos, hacer que nuestra vida sea más pública. Esto, en su justa medida es algo bueno en términos generales.

Twitter, una de las mayores redes sociales del mundo, cuenta con más de quinientos millones de usuarios que utilizan su red a diario. Muchos apenas escriben pero si que interactúan. Esta red social ha generado grandes negocios y ahora quieren ser participes del beneficio eliminando el acceso a su API.

Twitter confirma nuestros temores y elimina su API

La red social de los 140, y ahora 280, caracteres nunca ha ofrecido una gran app. La experiencia era buena pero nunca satisfactoria. A raíz de esa falta de soluciones por parte de Twitter surgió un abanico de propuestas en Android, iOS y Windows de grandes alternativas por parte de la comunidad de desarrolladores.

Twitter, pero qué has hecho 1

Hubo algunas opciones tan interesantes que la propia Twitter las adquirió. Es muy conocido el caso de TweetDeck, un cliente web y de escritorio por el que se pagó cuarenta millones de euros.

El problema es que a Twitter no le salen las cuentas. Todos los años hasta 2018 no había tenido un resultado económico positivo. Y, tras el descalabro de la última semana tenían claro como debían actuar.

Apps de Twitter de terceros, descansad en paz

La eliminación de las API de Twitter denominadas Site Streams and User Streams y REST Direct Message endpoints elimina las capacidades de las apps de Twitter de terceros. Ya había limitado el uso de las APIs y ahora directamente las elimina.

El objetivo de Twitter es que la gente use sus apps para conseguir más ingresos por parte de la publicidad y a través de los servicios de analíticas. Una manera de destruir un mercado que se ha creado a través de la red social pero que no ha permitido a Twitter obtener suficientes beneficios de ello. Apps de Twitter de terceros, descansad en paz.