Las malas prácticas terminan pasando factura y eso es algo de lo que la compañía fundada por Mark Zuckerberg puede dar buena fe. Una compañía que empezó su caída con escándalo de Cambridge Analytica y que aún sigue en caída.

No obstante, pese a lo que muchos pudiéramos pensar, el que seguramente será el escándalo más famoso de la compañía no fue suficiente para que el valor de esta se desplomase y es que, pese a fuerte bajada inicial, sus grandes resultados financieros del primer trimestre hicieron que el valor de Facebook terminase por encima de la situación previa al desastre.

Facebook espera que su crecimiento se ralentice

Sin embargo, esos mismos resultados financieros han sido los que ahora, con el anuncio de los resultados del segundo trimestre, han dado un fuerte palo a la compañía de Zuckerberg. Y es que según los datos, Facebook no mejora en cuanto a usuarios y espera que el crecimiento de los ingresos se ralentice de forma considerable durante los próximos seis meses.

Esta noticia ha sido un jarro de agua fría para los inversores, que se ha traducido en una caída de del 20% del precio de las acciones de la compañía. Según los analistas, el coste de I+D de la creación de nuevas experiencias y el impacto que supondrá para Facebook la GDPR son dos de los principales problemas a los que la compañía tendrá que hacer frente.