Parece que la seguridad de la nueva consola de Nintendo está en entredicho a raíz de los últimos acontecimientos; si ya en febrero un grupo de hackers consiguieron burlar su seguridad e instalar un sistema Linux completo en la consola, ahora parece que pueden llegar más lejos y acceder al propio sistema operativo de los de Kioto.

Un toque personal a tu Nintendo Switch

El pregonero de tal acontecimiento no ha sido otro que el medio Eurogamer, donde detallan el descubrimiento de dos exploits que afectan al chip nVidia Tegra X1 que monta la consola; estos pueden ser explotados por parte de hackers para acceder al sistema operativo de la consola, entre otras cosas.

Una vez esta vulnerabilidad ha sido explotada, es indetectable por parte del software de la Switch, y permite hacer cosas como usar apps personalizadas, instalar programas no oficiales o incluso un sistema operativo linux completo con aceleración 3D incluida.

En cualquier caso, estos fallos de seguridad permitirían además de instalar aplicaciones no oficiales, hacer uso de videojuegos pirata e incluso instalar emuladores Dolphin para jugar a juegos de Wii y GameCube gracias al procesador Tegra X1 de la consola.

La “amenaza” ya ha sido notificada

El hacker fail0verflow reveló el exploit y lo notificó a Nintendo, Google y nVidia hace 90 días. Pero no solo afecta a la consola híbrida de los japoneses, sino también a hardware que hace uso del chip nVidia, como son la consola nVidia Shield o la tableta Pixel C de Google, cuyas ventas se silenciaron discretamente en diciembre de 2017.

El principal problema que está teniendo Nintendo con estas vulnerabilidades es su imposibilidad de parchear el software; solo mediante un cambio de hardware en su sistema se burlarían los exploits que ponen todo patas arriba. Esto supone un revés bastante importante para la empresa japonesa, que se vería en la necesidad de hacer una revisión express de su producto estrella actual si no quiere que le pase factura tarde o temprano.