Recientemente la Comisión Europea ha anunciado que va a investigar la compra de Shazam, el famoso servicio de identificación musical, por parte de Apple: la noticia de esta salida al supermercado por parte de los de Cupertino salió a la luz en diciembre del año pasado. En la cartera de Apple de aquel día, estaban los 400 millones de dólares que esperaban ser intercambiados por el famoso servicio musical. Ahora la Comisión Europea ve indicios de daño en el mercado del streaming musical.

El lobo disfrazado de manzana

La Comisión Europea, en su infinita sabiduría, ha informado de su veredicto (de forma resumida, eso sí) a través de la boca de Margrethe Vestager, comisaria de dicha institución: «Nuestra investigación tiene como objetivo garantizar que los fans de la música continúen disfrutando atractivas ofertas de streaming y que no tengan menos opciones como resultado de esta fusión propuesta».

shazam

En otras palabras, la institución del viejo continente teme que la compra de Apple termine en una adquisición que permita a la empresa de la fruta poseer datos de clientes de Shazam, y usarlos para vender sus servicios, generando así competencia desleal; la forma de escuchar música ha cambiado gracias a los servicios de streaming, y aunque Shazam no constituye en sí un servicio musical como Apple Music o Spotify, sí que supondría una ventaja considerable para los de Cupertino, según la Comisión.

Los europeos tienen la última palabra

Apple solicitó la aprobación de la compra el pasado 14 de marzo, pero la Comisión Europea ha decidido tomarse con más calma el asunto, e investigarlo en profundidad. Quedan por delante 90 días hábiles para que la Comisión dicte un veredicto. Si el resultado es favorable, la compra podrá completarse; si no, los de la manzana necesitarán negociar nuevos acuerdos si quieren seguir adelante con el proyecto.