Las filtraciones de productos que todavía no han salido al mercado se han convertido en una tendencia bastante habitual en los últimos años; compañías de todo tipo las han sufrido, eliminando el factor sorpresa y creando bajas expectativas durante las presesentaciones oficiales. Pasó con los Google Píxel, ha pasado con el iPhone X de Apple, y posiblemente les seguirá ocurriendo (a ellos y a otras compañías). Parar esto no resulta sencillo, pero Apple ha decidido coger el toro por los cuernos y tomar medidas serias.

Apple informa del descubrimiento de 29 empleados acusados de filtrar información

Los chicos de Cupertino quieren acabar con la filtraciones; para demostrar que van en serio, han informado a sus empleados de que el año pasado descubrieron a 29 trabajadores suyos filtrando información confidencial. De esa cifra, doce fueron arrestados. Las advertencias sobre estas acciones no se han hecho esperar, y han sido comunicadas en un memo interno hablando de acciones legales y cargos criminales para todos aquellos que sigan insistiendo en tales prácticas.

Y es que las consecuencias pueden hacer mucho daño; sin ir más lejos, el memo interno menciona el caso de un empleado que filtró detalles sobre la hoja de ruta del software de la compañía. La conversación con un periodista, en apariencia inofensiva, fue el detonante de la fuga de información.

No te fies de tu vecino, podría ser un espía del enemigo

Por otro lado, Apple habla del terrible daño que esto ocasiona tanto a la empresa en general, como a sus trabajadores en particular. Años de trabajo, desarrollo y estudio dedicados a crear productos diferenciadores (y que la competencia puede aprovechar, no olvidemos el espionaje industrial) que se van al traste en acciones de pocos segundos. Los de Cupertino aseguran que cada vez cazan más rápido a los filtradores; estos pueden ser tanto empleados internos como contratistas o proveedores.

Sobre esto último, Apple informa que trabaja codo con codo con esos proveedores para localizar a los responsables de las filtraciones; quieren, entre otras cosas, aumentar las medidas de seguridad. Además, en el caso de ser descubiertos, esos empleados también serán despedidos de manera inmediata.

Apple no es la única que lo sufre

Otras empresas del sector, como Google o Facebook, también han tenido problemas de este tipo, como no podía ser de otra manera; la famosa red social, aparte de espiar a sus clientes, también monitoriza a sus empleados para tratar de “convencerles” de que las filtraciones están mal y las carga el diablo. En el caso de Google, siempre que han encontrado algún atolladero de este tipo, el empleado o empleados en cuestión han sido mandados al rincón de pensar, y más tarde, despedidos fulminantemente.

Antes de tomar estas medidas drásticas, la manzana ya mantuvo reuniones anteriormente para tratar de disuadir a los potenciales filtradores. Sin embargo, los asistentes a tales terapias de grupo creyeron que lo que estaban oyendo era una broma, una graciosa historieta o la sinopsis de la última película de Tarantino: más tarde salieron a la prensa detalles de chismes tan fervientemente guardados como el iPhone X o el Apple Watch Series 3.

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar

Próximamente veremos si estas medidas por parte de Apple surten efecto. Por otro lado, el resto de las empresas no van a quedarse de brazos cruzados. El secretismo en este tipo de trabajos es fundamental para garantizar un mínimo de calidad en los productos, y los de Cupertino lo saben. Saldremos de dudas en los próximos meses. ¿Qué opinas? ¿Se saldrán Apple y el resto con la suya? ¿Acabarán las filtraciones?