Uno de los motivos para presumir de Apple son las actualizaciones. Desde Cupertino suelen presumir con gráficos la rápida tasa de adopción de su sistema operativo. Sin embargo, los recientes escándalos han supuesto que iOS 11 sea el patito feo de Cupertino.

iOS 11 dispone de una tasa de adopción muy lenta

Si bien las cifras siguen siendo muchísimo mejores que las de Android, lo cierto es que la última versión de iOS no destaca por su adopción. Apple controla los modelos y realiza un control férreo de las actualizaciones. A pesar de esto esta ultima actualización palidece al compararla con otras.

iOS 11 lleva en circulación desde el pasado mes de septiembre y sin embargo su tasa de adopción mucho menor. Si bien no es una diferencia preocupante, si hay una cierta distancia respecto a iOS 10 e incluso iOS 8, el mayor bache hasta la fecha de iOS.

iOS 11 palidece en tiempo de adopción frente a sus predecesores 1

Las comparaciones en este caso son odiosas, y en este caso, terminando la cuesta de enero más todavía. iOS 11 está presente en un 65% de los dispositivos. Nuevamente, esto podría ser motivo de alegría se si mira hacia atrás. Sin embargo, si miramos a iOS 10, ya tenía una adopción cercana al 80% e iOS 7 contaba con más del 80%. iOS 8 tuvo un varapalo menor quedándose en el 68%.

La adopción ha ido perdiendo velocidad y de momento no ha superado el 65%, unas cifras irrisorias y que no tienen pinta de mejorar. Los primeros meses la adopción es muy grande pero, a medida que avanzamos se reduce la velocidad de adopción. Esto provoca no sólo está provocando que las novedades del sistema operativo lleguen a menos usuarios, un problema menor pues depende de la percepción que cada individuo tenga de éstas, sino que también ralentiza la instalación de los parches de seguridad. Como el caso de Meltdown y Spectre, por ejemplo, descubiertos hace semanas y ya parcheados en iOS 11, pero no en iOS 10. Al menos no por el momento.

Los motivos de la caída

Tras la debacle toca estudiar los problemas que han podido ocasionar esta escasa acogida. En primer lugar podríamos achacarlo a la falta de estabilidad de las nuevas versiones. iOS antes estaba mucho más pulido, sin embargo, las nuevas funcionalidades no llegan exentas de problemas. Así pues, los usuarios prefieren esperar a las versiones más pulidas y no arriesgarse.

Uno de los errores causaba un drenaje exagerado de la batería e incluso se recomendaba bajar de versión para seguir utilizando los iPhone con normalidad. Esto ya no es posible ya que Apple ha dejado de firmar iOS 10.

iPhone Apple batería

Otro de los motivos pudo ser el abandono de la tecnología de 32 bits en favor de los 64 bits. Este cambio supuso abandonar a su suerte a los iPhone 5 y 5C. También existe una cantidad desconocida de terminales que no han podido actualizar, ya sea por almacenamiento u otros problemas. Lo mismo se puede aplicar a los iPad.

También puede que algunos usuarios hayan preferido esperar tras la polémica de las baterías. En cualquier caso, Apple debe solucionar todos los frentes que tiene abiertos y convencer con las cifras de ventas del mes de enero de sus nuevos iPhone. Solo entonces se apaciguarán muchos usuarios.