Estos últimos días no han pasado desapercibidos, dada la situación política que está viviendo España, y muy especialmente, la región de Cataluña; después de la jornada del 1-O, la élite política tiene delante una etapa de difícil gestión, cuyo análisis y ejecución deberán ser minuciosamente cuidados para así evitar ensanchar la fractura social que vive la sociedad catalana.

Boicot de productos catalanes

Muchos ciudadanos viven con tristeza la forma en la que se está gestionando el tema; otros, ven con preocupación los altercados que se están haciendo virales en redes sociales y medios de comunicación. El independentismo catalán ha creado una brecha entre los que lo consideran un movimiento artificial e ilegítimo, y los que creen y defienden firmemente su causa, apelando a sentimientos, motivos identitarios o económicos.

Aquellos que están en contra, han aprovechado sus conocimientos informáticos para desarrollar una app que invita al usuario a boicotear productos catalanes; este tipo de acciones no son nuevas, ya que han aparecido causas similares en sectores como el cine o la televisión como medida de protesta. En este caso, se trata de una aplicación para el sistema Android.

Estas apps permiten buscar nombres de empresas catalanas para ofrecer información sobre su sede y ubicación, y así incitar al usuario a decidir si quiere seguir financiando económicamente  a organizaciones que supuestamente fomentan el independentismo catalán con sus impuestos. La manera en la que se consigue esto, según los creadores de la app, es simplemente no comprando sus productos.

La polémica está servida

Como reclamo, los desarrolladores también se apoyan en motivos que van desde el malgasto del dinero público, hasta el adoctrinamiento político o el supuesto desprecio que sienten los catalanes hacia el resto de españoles. Sin duda se trata de una app polémica, y no va a estar exenta de críticas por parte de algunos, o elogios por parte de otros. Por ahora esta aplicación ya está disponible en la tienda la Play Store de Google y ya ha recibido sus primeras valoraciones.

En cualquier caso, no es la primera vez que se hace boicot a productos de origen catalán, puesto que ya hubo varios intentos en el pasado. Sin embargo, las nuevas tecnologías están llegando a niveles de protesta y/o expresión que antes eran inimaginables. ¿Qué opinas? ¿Crees que este tipo de iniciativas tienen futuro?