Si por algo destaca el nuevo buque insignia de la californiana Apple es por ser uno de los iPhone que mejor aprovecha el frontal del terminal, ofreciendo una pantalla que ocupa el 83% del frontal del dispositivo, el mismo porcentaje que encontramos en su principal rival, el Galaxy Note 8, y un punto por debajo de los Galaxy S8 y S8 Plus.

No obstante, de lo que seguramente Apple no era consciente era de todos los problemas que le acarrearía este aprovechamiento de pantalla, una decisión que obligó a la compañía de Cupertino a eliminar el Touch ID para apostar por el Face ID. Una decisión que según parece causará más de un dolor de cabeza a la compañía.

Retrasos en el iPhone X

Ahora, después de que hace un par de días el Wall Street Journal indicase que el iPhone X se retrasaría algunas semanas debido a problemas relacionados con el reconocimiento facial, concrétamente con los sensores 3D empleados en el módulo de cámara TrueDepht del que tanto alardea Apple.

El iPhone X podría retrasarse debido a un problema con el reconocimiento facial 1

Además, nuevas fuentes a las que habría tenido acceso el citado medio habrían confirmado que el problema estaría siendo ocasionado por dos componentes de la cámara del iPhone X que recibirían el sobrenombre de «Romeo y Juieta». Estos módulos Romeo, según Wall Street Journal, serían los que están causando problemas, ocasionando un desequilibrio en el proceso de producción generando un cuello de botella.

Envíos retrasados hasta 2018

Estos retrasos en el proceso de producción del nuevo iPhone X habrían puesto en aprietos a Apple, quien con toda seguridad parece no será capaz de contar con el stock suficiente como para hacer frente a todas las reservas hasta después de final de año.

iPhone X, iWatch y cargador inalambrico qi

Veremos si Apple ha sido capaz de reponerse a este traspiés y las ventas del nuevo iPhone X son un éxito como todos los analistas indican. ¿Qué opináis vosotros? ¿Creéis que estamos ante una estrategia de Apple para generar expectación?