La empresa de Mountain View lleva unos meses de infarto. La Unión Europea y sus miembros se han cansado de los trucos fiscales de las empresas tecnológicas americanas. Tras recibir una sanción ejemplar por parte de la Unión Europea, ahora tiene que solventar los problemas con los gobiernos de Francia e Italia.

La justicia da la razón a Google

De momento parece que la justicia francesa le ha dado un respiro a Google y han ganado una batalla. El Tribunal Administrativo de París indicaba que Google no debe 1.115 millones de euros a la Hacienda francesa por los impuestos del por el periodo comprendido entre 2005 y 2010.

Tras la multa de la Unión Europea de 2.420 millones de euros, llegaba la multa del fisco italiano por 306 millones de euros por evasión fiscal. Casualmente, en Italia si que ha sido condenado por este cargo. Pero, en el país vecino consideran que no debe ser gravada por no disponer en este país de una estructura estable.

Según la OCDE, las empresas deben cumplir el pago de impuestos si tienen una estructura estable. En Francia, Google no ha firmado ningún contrato y se amparan en esto para evitar el pago de impuestos. Sus operaciones como bien sabéis están todas concentradas en Irlanda para aprovechar las ventajas fiscales de este país.

Sin embargo, el Estado Francés no se da por satisfecho y apelará la decisión del Tribunal Administrativo de París tal y como indicaba Gérald Darmanin. deben preservar los intereses de la nación y luchar contra el fraude fiscal.