Las bromas en Internet son muy peligrosas, nunca vas a saber quien hay detrás de la pantalla y más cuando “juegas” con temas tan serios como el terrorismo islamista, que azota a todo el planeta desde hace años y los estados invierten muchos recursos en rastrearla red.

Al parecer el joven zaragozano de 18 años pensó que sus bromas en internet no llegarían muy lejos, a pesar de la alarma internacional, y que todo se quedaría en una anécdota que contar a su grupo de amigos. Pero hacerse pasar por terrorista islamista amenazando a Estados Unidos le va a salir realmente claro.

Unidades policiales en una playa de Miami Beach

La rápida actuación de las fuerzas de seguridad

Su pesada broma virtual movilizó a los servicios terroristas del país norteamericano, que no tardaron mucho en rastrear la dirección IP de los mensajes terroristas del susodicho, llevándoles al tranquilo pueblo de San Mateo de Gállego, Zaragoza. Las fuerzas estadounidenses no tardaron en informas a las españolas, las cuales se personaron en el domicilio del joven.

La policía, como prevención, desplegó un intenso dispositivo de seguridad en las playas de Miami. Restringiendo incluso el acceso a las mismas y escudriñando cada rincón de la larga costa miamense.

La confirmación desde España fue tranquilizadora para las fuerzas estadounidenses que recibieron la noticia de la falsa alarma, tan solo una desagradable broma. Pero la historia para el adolescente no concluye aquí. Fue detenido y puesto a disposición de la Audiencia Nacional (al ser delito vinculado con el terrorismo) quien ha establecido la libertad con cargos.

La “broma” más cara de la historia

Las autoridades estadounidenses ya están con la calculadora en la mano para estimar el coste de todo el dispositivo de seguridad y pasarán la factura al joven aragonés. La cifra concreta no se conoce, pero de sobra es conocido que en Estados Unidos no estiman gastos para luchar contra el terrorismo y el dispositivo pudo ser bastante grande.

El que tampoco ahorró en detalles fue el acusado, quien ideó una puesta en escena bastante realista cubriendo su rostro, mostrando un papel con signos árabes y sujetando una réplica de fusil Kalashnikov. Anunciaba un ataque terrorista en las playas de Miami y animaba a llevar a cabo acciones violentas.

Ahora el joven tendrá que dar explicaciones delante de un tribunal de la Audiencia Nacional y presumiblemente pagar los costes del despliegue. El ejemplo perfecto de que las bromas en internet pueden salir realmente caras, más cuando tratan sobre un tema tan delicado y en un país con una seguridad nacional férrea que no repara ni en esfuerzos ni en gastos.