La plataforma Youtube sigue siendo uno de los portales de Internet con mayor número de tráfico en la red. Por ello, numerosas empresas han visto en la web una oportunidad perfecta para anunciarse y promocionar sus productos a base de publicidad. Sin embargo, estas técnicas no están exentas de regulaciones, y el señor Google, dueño de la plataforma de vídeos, ha hablado al respecto.

Nuevas normas para la plataforma

Durante el mes de marzo, la revista Time publicó una lista de anuncios que aparecían en ciertos vídeos de Youtube. Dicha publicidad acompañaba a grabaciones y contenido que promovían comportamientos en algunos casos extremistas, de incitación al odio, apología a la violencia e incluso racistas. A raíz de esto, las empresas decidieron retirarse de la plataforma, perjudicando tanto a los “youtubers” como a la propia Google.

Así que la empresa de Mountain View ha decidido cambiar las reglas del juego para evitar futuras polémicas y problemas en forma de pérdidas económicas; a partir de ahora, existirán una serie de pautas para regular el contenido que se sube a la red, centrándose sobre todo en tres de ellas, que detallamos a continuación:

 –  Contenido incendiario y degradante: se excluirá contenido que use un lenguaje sin respeto e insulte o avergüenze a un individuo o grupo de personas.

 –  Contenido de odio: aquel contenido que incite al menosprecio, humillación o discriminación de un grupo de personas por razones de etnia, religión, discapacidad de cualquier tipo, orientación sexual, edad, nacionalidad, etc.

 – Uso inapropiado de personajes de entretenimiento familiar: grabaciones que representan personajes de entretenimiento familiar relacionados con comportamientos inapropiados, de carácter sexual, violento o de mal gusto, incluidos aquellos con finalidades cómicas o satíricas.

Youtube Creator Academy

Para asegurar el cumplimiento de estas normas a la hora de publicar vídeos, Google ha creado un curso en su plataforma Youtube Creator Academy, que se encargará de formar a los creadores de subir contenido que sea atractivo y exento de polémicas para las empresas anunciantes.

Algunos youtubers ya han visto caer sus ingresos por estas decisiones

Así, los youtubers que suelen subir vídeos provocadores o con contenido mínimamente conflictivo, han salido a la palestra quejándose de que ahora perciben menos dinero por sus grabaciones. Es el caso del famoso youtuber español Wismichu, que denuncia una remuneración de menos de cien euros por 2 millones de reproducciones.

Con estas medidas, Google pretende recuperar la confianza de los anunciantes. Por ahora parece que lo están consiguiendo. Eso sí, a costa de relegar a muchas estrellas del pequeño monitor a un segundo plano, o en los casos más extremos, a tener que reinventarse si quieren seguir subiendo vídeos.