El fin de semana pasado British Airways se enfrentaba a una de sus mayores crisis. Con el escándalo del ransomware Wannacry reciente, mucha gente pensó que se trataba de un problema de seguridad informática. Muchas personas no pudieron volar ese fin de semana y British Airways se encontraba en una profunda crisis. Hoy han indicado en que consistía el problema.

Un fallo que ha costado más de 100 millones de dólares

El resultado de la investigación por parte de British Airways ha encontrado un error inesperado. Una persona haciendo el mantenimiento en un centro de datos de British Airways apagó sin darse cuenta la fuente de alimentación. Esto supuso que los sistemas de la compañía dejasen de funcionar.

Este curioso incidente dejó en tierra a más de 75 mil personas. La fuente de alimentación funcionaba de manera correcta pero fue apagada por un trabajador de manera accidental. Por tanto, el error ha sido humano y el sistema parece volver a funcionar con normalidad.

La compañía británica tuvo que cancelar todos los vuelos que despegaban desde los aeropuertos de Heatrow y Gatwick en Londres el pasado sábado. El coste de este suceso se estima en 100 millones de dólares.

Esta fuente de alimentación acabo con sus sistemas, operaciones de vuelo, centros de atención al cliente y página web. Un problema que muestra la mala situación de la infraestructura de la aerolínea.