La empresa surcoreana ya ha demostrado con creces su fortaleza en el ámbito tecnológico. Dentro de la división de telecomunicaciones, sus estrategias de mercado le han llevado a ocupar los primeros puestos en multitud de ámbitos, pasando por el diseño de smartphones, arquitectura de procesadores (Samung Exynos) e incluso desarrollo de sistemas operativos (Tizen).

En los últimos años llevan trabajando en un sistema operativo, Tizen, cuya base está cimentada en el kernel Linux. Así, a los asiáticos les ha servido para introducirlo en hardware de su cosecha; estamos hablando de multitud de dispositivos, como pueden ser televisores, smartwatches o smartphones.

Tizen decide expandirse a más mercados

El problema es que estos últimos han estado limitados a países del continente africano, India, Rusia o sudeste asiático, y el imperante reinado de Android hace difícil un éxito inmediato. Pero ahora parece haber evolucionado lo suficiente como para dar un salto importante.

Gracias a los buenos resultados enseñados en la Tizen Developer Conference 2017, Samsung da pie a que el sistema se lance a nivel global en los smartphones; El aumento de un 30 % de las ventas de teléfonos equipados con Tizen parece alavar la decisión de los coreanos por expandirse.

Además, el hecho de que utilice la interfaz Touchwiz (la misma que los smartphones Samsung con Android) hace que sea un buen caballo de Troya en su lucha por ganar cuota de mercado. Por otro lado, su desarrollo va ya por la tercera versión, con planes de avanzar hasta una hipotética 4.0, por lo que tendremos Tizen para rato.