En Europa se están cansando de los engaños que se sufren. La última y más notable situación se dio con la compra de WhatsApp por parte de Facebook por 19 mil millones de dólares. Esta era una operación de gran relevancia y se vio sometida a la observación por parte de las instituciones europeas. Ahora, se confirma que Facebook incumplió lo que decía y pagará por ello.

Una multa que invita a repetir

El problema de las multas es que llegados a cierto punto, resultan ridículas. Facebook ha recibido una multa de 110 millones de euros por engañar a las autoridades. Esta cantidad no es ni un 1% del beneficio de Facebook ni del montante de la operación. Aun así, creen que estas multas pueden suponer una amenaza para las compañías que puedan seguir los pasos de Facebook.

En 2014 Facebook aseguraba que no habría ninguna relación entre las cuentas de Facebook y WhatsApp. Tan solo dos años después comenzaron a combinar los datos de los usuarios entre los servicios. El problema radica en las declaraciones desde Europa.

La decisión de hoy es un mensaje a las compañías que deben cumplir con las regulaciones europeas, incluyendo la obligación de proporcionar información correcta.” decía la Directora del Departamento Europeo de Defensa de la Competencia Margrethe Vestager.

Al parecer, la predisposición de Facebook a cooperar con las autoridades europeas ha reducido la sanción económica, que hubiese sido un 1% del beneficio global. Además, esta sanción no supondrá ninguna alteración en los planes de Facebook que podrá seguir compartiendo información entre WhatsApp y Facebook.

Así pues, delinquir en Europa es muy barato para las grandes empresas. Ya saben que es más interesante engañar y luego ayudar en la investigación en lugar de actuar de manera adecuada.