Si hay una empresa que está en boca de todos por las numerosas demandas que tiene por todo el globo, esa es Uber. La firma americana ha recibido hoy un revés por parte de los tribunales europeos al dictaminar, aunque preliminarmente, que Uber se trata de un servicio de transporte.

El abogado general de esta institución, Maciej Spuznar, asegura que Uber pertenece al ámbito del transporte al poner en contacto a conductores y pasajeros, lo que podría obligar a la empresa a que posea las licencias pertinentes que exija cada país europeo.

Uber reacciona

Spuznar afirma que Uber no puede calificarse como un servicio de información para la sociedad, ya que más bien se trata de un sistema de organización y gestión de transporte urbano bajo petición. Aunque lo difundido por el abogado general no es vinculante, los jueces que dicten la sentencia final suelen respetar lo que el abogado general opine, como ocurre en dos de cada tres casos según datos del TJUE.

Persona con Uber

A través de un comunicado, un portavoz de Uber ha señalado que “esta decisión no cambiaría la forma de operar que existe actualmente en la mayoría de los países de la Unión Europea” y que “esta decisión confirma la necesidad de un cambio normativo para que las personas tengan acceso a una movilidad más asequible”. El portavoz añade que “esperan la sentencia que se producirá a finales de año”.

Las raíces de este caso residen en España

El caso se originó en Barcelona debido a raíz de que la asociación española de taxis “EliteTaxi” impusiera una demanda contra la firma estadounidense en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Barcelona. En ella acusa a Uber de competencia desleal.

Este dio inicio en 2014, puesto que los taxistas estaban enfadados ya que Uber intentaba dejar que conductores sin licencia pudiesen transportar a pasajeros. UberPop se encuentra actualmente prohibido en la ciudad de Barcelona.

Las posibles consecuencias de esta sentencia

Aunque la sentencia pueda suponer un revés para Uber, esta no impediría en modo alguno que deje de operar en los países de la Unión. Este caso se refiere únicamente al servicio UberPop, donde los conductores particulares no profesionales ofrecen el servicio de transporte.

Logo de UberPop

El resto de servicios de Uber quedarían exentos de ser afectados en modo alguno puesto que los conductores sí poseen las licencias necesarias para operar. En cambio, los Estados podrían exigir a la compañía que ésta tratara a los conductores como empleados, en vez de autónomos.

En este sentido Spuznar afirma que “los conductores que circulan usando la plataforma Uber ejercen una actividad que no existe fuera de esa plataforma, que únicamente puede existir gracias a ella. Además afirma que la compañía americana tiene el control sobre los factores económicos relativos al servicio de transporte urbano ofrecido a través de esta plataforma.

Spuznar se basa en que es Uber la que impone a los conductores los requisitos para el acceso a la actividad y su desarrollo, a la vez que recompensa a los que realicen un importante número de trayectos. La empresa incluso controla, aunque indirectamente, la calidad del servicio prestado por parte del conductor y cuenta con la capacidad de determinar el precio del servicio.

Así, Spuznar concluye que estas son las razones por las que Uber no es un mero intermediario entre los conductores y los pasajeros. ¿Qué opinas de esta sentencia? ¿Eres usuario de alguno de los servicios que ofrece Uber?