La industria tecnológica es un gigante en constante evolución. Desde la llegada al mundo de la electrónica, esta ha ido poco a poco moldeando nuestra rutina: los electrodomésticos fueron los pioneros en la invasión de los hogares. Más tarde se incorporaron los ordenadores en las oficinas y casas. Y ahora, todo el mundo lleva un móvil en su bolsillo cuya función más infrautilizada es la de llamar por teléfono.

Precisamente este último aparato – el teléfono móvil – ha sido uno de los productos de consumo que más han cambiado los hábitos de la gente. La revolución social en la que ha derivado, ha impulsado a la industria a crear un nuevo producto que complemente al smartphone: el reloj de pulsera inteligente, o smartwatch.

UN POCO DE HISTORIA ANTES DE EMPEZAR

El reloj de pulsera como lo conocemos hoy en día, nació como una evolución del reloj de bolsillo. Hasta principios del siglo XX, la moda masculina exigía guardar este instrumento en alguna faltriquera, colgado de una cadena. Llevarlo en la muñeca era más propio de las mujeres (no olvidemos que también es considerado una joya).

Más adelante, con la llegada de la Primera Guerra Mundial, la necesidad de convertir al reloj tradicional de caballero en reloj de pulsera se volvió imperiosa; los pilotos de aviación necesitaban un aparato que les permitiese hacer los cálculos necesarios para maniobrar, por lo que estar sacando constantemente el reloj no parecía la mejor solución.

Gracias a esto, con el paso de los años, el reloj de pulsera se volvío un compañero habitual en las muñecas, tanto de hombres como de mujeres. Se había llegado a un punto de inflexión en el que el clásico reloj de bolsillo quedaba relegado a un uso meramente nostálgico. Sin embargo, la industria relojera no tardaría en dar con el segundo punto de inflexión: el mecanismo interno.

Funcionamiento interno: relojes mecánicos y relojes de cuarzo

Hasta entonces, los relojes cobraban vida mediante ruedas y engranajes perfectamente sincronizados, gracias a la acumulación de cuerda. Esto hacía que hubiera que estar pendiente de rebobinarla para hacerlos funcionar de nuevo al acabarse esta (la cuerda solía durar 40 horas de media).

Reloj mecánico

Además, solían desajustarse (atrasos o adelantos del orden de 30 s/día como máximo) por la naturaleza del mecanismo, y eran muy frágiles. Con el paso de los años, se perfeccionó el sistema, dotándolo de una pieza que daba cuerda al mecanismo solo con el movimiento del brazo. De esta manera, su uso se volvía mucho más cómodo y su autonomía era virtualmente infinita (no se paraban nunca). Nacían así los relojes automáticos.

Reloj automático

Sin embargo, en 1920 Warren Marrison y J.W Horton construyeron por primera vez lo que se conoce hoy en día como el reloj de cuarzo. Una pieza de este mineral vibra gracias a los impulsos eléctricos que le proporciona un circuito cerrado, alimentado por una pila.

Con este principio, se consigue energía para mover un pequeño motor que mueve las agujas de la esfera, generando una precisión nunca antes conseguida por los relojes mecánicos (11 seg de desviación al mes aprox). Así, el reloj de vestir pasó de ser un objeto frágil, a convertirse en una herramienta duradera, con larga autonomía y mucho más exacta que el más perfecto de los relojes mecánicos.

Los relojes de pulsera en la actualidad

A partir de 1969, la empresa japonesa Seiko lanzó su primer prototipo de reloj de cuarzo comercial, el Seiko Quartz-Astron 35SQ, iniciando de esta manera la producción masiva de este tipo de relojes al público en general.

Reloj de cuarzo digital Casio con función de calculadora

Hoy en día existen infinidad de marcas que venden relojes de pulsera de mil diseños distintos y con precios muy dispares. La tecnología ha permitido a los relojes de cuarzo evolucionar para ofrecer funciones que un reloj mecánico jamás tendría: alarmas, cronómetros, hora digital o analógica, husos horarios diferentes, etc.

A pesar de todo, se siguen fabricando relojes mecánicos, pero sus compradores se han reducido a un nicho pequeño de entusiastas, y ya no reflejan al usuario medio de este tipo de productos.

ENTRAN EN ESCENA LOS SMARTWATCHES

Y ahora es cuando parece llegar el tercer punto de inflexión en esta industria. De la misma manera en la que el smartphone supuso una evolución del teléfono móvil normal (y que a su vez este lo fue del teléfono fijo de toda la vida), el smartwatch podría considerarse su homólogo dentro del mundo de los relojes de cuarzo.

Aunque ya existían relojes con  funciones más allá de dar la hora (relojes digitales), los smartwatches han querido ir un paso más allá y convertirse en un accesorio del smartphone. Sin embargo,  en la actualidad sigue siendo un producto que necesita madurar para asentarse en el mercado.

La razón de esto es clara: las ventas no acompañan. Cualquier persona que veas por la calle seguramente usará un smartphone, pero difícilmente la verás con un smartwatch en su muñeca. A estas alturas no cubren una necesidad indispensable para la mayoría. Sin embargo, para algunos sí puede proporcionar una serie de comodidades por las que están dispuestos a pagar.

Pero, ¿para qué sirve un smartwatch?

Hoy en día, cualquier smartwatch tiene como función principal el ser una pantalla secundaria del smartphone, avisándonos de eventos y notificaciones mediante vibración o sonidos. Esto puede sernos útil a la hora de atender una llamada cuando tengamos las manos ocupadas, a controlar la música que estemos escuchando o a recibir/responder notificaciones de forma discreta con el móvil en el bolsillo.

Otra de las funciones que suelen tener es la de cuantificadores. Gracias a una serie de sensores, un smartwatch equipado con ellos será capaz de medir el pulso cardíaco, los pasos andados a lo largo del día o las calorías quemadas. Hay que recalcar que no todos disponen de estos sensores.

Y por supuesto, dar la hora. Esta última puede resultar atractiva gracias a la personalización de pantallas que ofrecen los distintos sistemas operativos (watchfaces), pudiendo alternar entre distintos diseños de relojes digitales y analógicos.

La columna vertebral de estas características reside en un base heredada del smartphone: el uso de apps. Así, estos relojes cuentan con aplicaciones hermanas de los teléfonos, actuando de “puente” para ofrecer notificaciones, avisos, etc. De ahí que necesiten estar permanentemente conectados por bluetooth con el teléfono la mayoría de las veces para acceder a internet (aunque algunas funciones ya se pueden hacer sin conexión).

Desventajas

Duración de la batería

Para hacer funcionar todas estas características, hace falta una batería que insufle vida al hardware. Y aqui nos encontramos con el gran handicap de estos dispositivos: el tiempo que permanecen encendidos en muchos casos no supera el día de uso. La apuesta por pantallas a color y resoluciones altas en pantallas tan pequeñas pasan factura.

Para mucha gente acostumbrada a usar su reloj de pulsera de cuarzo, cuya autonomía supera holgadamente el año en la mayoría de casos, esto supone un obstáculo insalvable. Recargar el reloj todas las noches (o como mucho cada dos o tres días) supone una pesadez que muchos no están dispuestos a tolerar; sobre todo si se queda sin energía en mitad de la jornada por un uso intensivo.

Utilidad real

Los smartwatches han sido muy criticados tanto por la prensa especializada como por los usuarios que han tenido la oportunidad de probarlos. Y es que a día de hoy, el servicio que puedan ofrecer sigue sin estar en consonancia con el precio que la mayoría de marcas piden por ellos.

No obstante, en según qué situaciones, suponen una herramienta útil para algunos , que sí le ven potencial. Conforme vayan avanzando en prestaciones y batería, es posible que en el futuro lleguen algún día a compartir el éxito del que disfruta hoy el smartphone: que todos llevemos un smartwatch en nuestra muñeca.

CLASIFICACIÓN

Dentro de la vorágine de modelos existentes, la clasificación de relojes inteligentes se puede simplificar en tres ramas; por un lado, smartwatches equipados con el sistema operativo Android Wear. Por otro, equipos con WatchOS, exclusivo del reloj inteligente de Apple. Y en último lugar, los que tienen un sistema operativo propio.

Android Wear

El primero de ellos es por el que apuestan prácticamente casi todas las marcas. De hecho, se sigue la misma filosofía de Android en los smartphones, aunque trasladada a los relojes. Los de Mountain View se encargan de proporcionar el sistema operativo, y el fabricante (que pueden ser LG, Motorola…) diseña y pone a la venta el smartwatch. Pero en este caso la interfaz debe ser la misma en todos los relojes, sin personalizaciones.

Smartwatch con Android Wear

Además, las mejoras de software, corrección de errores y actualizaciones a versiones superiores estarán a cargo de Google, y no de las marcas como es el caso de los teléfonos. La iteración más actual en estos momentos es Android Wear 2.0.

Gracias a que Android Wear no es coto exclusivo de un solo fabricante, existen en el mercado multitud de correas, accesorios y diseños donde elegir; desde un reloj con estética deportiva y diseño rectangular a otro más clásico y con la esfera circular.

WatchOS

En segundo lugar, tenemos a WatchOS, instalado exclusivamente en el Apple Watch. Este reloj destaca por tener un sensor cardíaco en el inferior de la caja. También dispone de un amplio abanico de accesorios y estilos (correas intercambiables, cajas de distintos colores, ediciones especiales…).

Apple Watch con WatchOS

Tanto el software como el hardware están controlados por Apple. Su sistema operativo ha recibido muchas mejoras, y ya no es tan lento como en la primera iteración. Actualmente se encuentra en la tercera versión de Watch OS.

Otros

En los relojes con sistema operativo propio, suelen estar incluidos smartwatches chinos con sistemas muy básicos y de dudosa calidad; pulseras deportivas como Fitbit; relojes de Samsung o Pebble, y cuantificadores de marcas como Garmin, Suunto o Polar.

Smartwatch independiente Pebble

Las funciones de los dos primeros sistemas son casi idénticas; decantarse por uno u otro dependerá del móvil que utilicemos. Si utilizamos un smartphone Android, cualquier Android Wear o smartwatch independiente servirá; si somos usuarios de iPhone, el Apple Watch sería la opción más recomendable, aunque también nos valdrían los wereables independientes que sean compatibles con iOS. Android Wear también es compatible con el móvil de la manzana, pero con limitaciones.

Modelos Surge de la marca Fitbit.

En el caso de los relojes inteligentes con un sistema propio, estos suelen estar enfocados a un uso deportivo (casi todos cuentan con sensores ópticos de ritmo cardíaco). Por tanto, son ideales como podómetro, contador de calorias o pulsímetro.

No disponen de tienda de apps (o es muy básica y sin apenas soporte, exceptuando los relojes de Samsung, cuyo sistema rivaliza con Android Wear y WatchOS en funciones), aunque permiten recibir notificaciones. Sin embargo, la integración con el teléfono no será tan completa como en Android Wear o WatchOS.

SISTEMAS OPERATIVOS Y SUS POSIBILIDADES

Si finalmente te has decidido por comprar un reloj inteligente, a continuación desglosaremos todo lo que nos pueden ofrecer los sistemas mayoritarios de estos wereables, centrándonos en las versiones más actuales.

Android Wear a fondo

La primera versión de este sistema salió a la palestra con muchas carencias, fruto de un sistema inmaduro que no estaba preparado para ofrecer más allá de cuatro funciones básicas. Ahora, con Android Wear 2.0, Google apuesta por vitaminar su sistema y darle un empujón; los smartphones compatibles deben tener instalado versiones igual o superiores a Android 4.3, y en el caso del iPhone, a partir de iOS 9.

Diseño

En esta segunda iteración, la empresa californiana ha apostado por una interfaz circular. Por tanto, los fabricantes que hayan diseñado el cuerpo del reloj en esta forma, se verán beneficiados. Además, está en consonancia con su hermano mayor en smartphones, adoptando Material Design y optimizando el uso de la pantalla (aspecto criticado en su primera versión).

Watchfaces y complicaciones

En un reloj inteligente, todo gira en torno a las watchfaces. Esto no es más que la esfera principal. Dicha esfera contará con multitud de diseños distintos para elegir; desde un reloj analógico simple hasta la posibilidad de mostrarnos la hora digital con información adicional. Gracias a la introducción de complicaciones en las watchfaces, podemos acceder a distintas apps que haya instaladas gracias a la pantalla táctil (eso sí, las apps deben permitir el uso de complicaciones).

Distintas complicaciones en la esfera principal de un Android Wear

Así por ejemplo, si estamos en el trabajo, la watchface que elijamos nos puede ser muy útil a la hora de consultar de un vistazo los eventos del calendario, mensajes de correo electrónico o alarmas programadas. Con una pulsación rápida sobre la complicación, se accede de forma más detallada a la información que nos guarda su app asociada.

Si por el contrario, estamos haciendo ejercicio, Android Wear nos permite configurar a nuestro gusto la pantalla del reloj introduciendo utilidades como un contador de pasos, el tiempo atmosférico o incluso el nivel de batería en ese momento.

Estas complicaciones funcionan de forma similar a como lo hacen los widgets en el smartphone. Además, se podrán modificar a nuestro gusto siempre y cuando la esfera lo permita.

Aplicaciones independientes y tienda de apps

En Android Wear 1.0, para que las apps funcionaran y se instalasen, era necesario que el reloj estuviese conectado por bluetooth al smartphone. Ahora, con esta segunda versión, las apps funcionan desde el teléfono de manera independiente, pudiéndose instalar y usar desde el wereable sin necesidad de un smartphone. Esto es posible gracias a la incursión de la tienda de Google Play en Android Wear, con más de 4.000 apps en el catálogo actualmente.

Botones

Por otro lado, para poder interactuar con el aparato, aparte de la pantalla táctil, tenemos la corona. Pulsando esta, accederemos a la lista de apps instaladas, ajustes, contactos, etc, siempre y cuando lo hagamos desde la pantalla principal.

También sirve como botón de función “atrás”, permitiéndonos regresar a la pantalla / watchface principal cuando estamos navegando entre menús, ajustes o apps. Además, para acceder al asistente de voz de Google, ahora se realizará mediante una pulsación larga de la corona.

Notificaciones

La forma de avisar de las notificaciones nos permite gestionarlas de manera rápida y cómoda. Así, arrastrando hacia abajo la notificación (igual que en un smartphone) saldrán distintas opciones como responder a la misma, descartarla o archivarla. Aunque el diseño ha cambiado con respecto a la primera versión del sistema, mostrándose ahora más limpio y ordenado.

Métodos de entrada: teclado y dictado

Gracias a la inclusión de estas funciones, podremos responder a las notificaciones de mensajería tanto por voz como por teclado. Haciéndolo por voz bastará con pulsar el icono del micrófono y dictar la respuesta. Por el contrario, el teclado permite predicción de palabras al más puro estilo “Swype”, dispone de respuestas predefinidas y también se podrán escribir palabras “dibujándolas” con el dedo sobre la pantalla.

Pagos NFC / Android Pay

Aquellos relojes equipados con un chip NFC podrán beneficiarse de los pagos móviles con la plataforma Android Pay. Simplemente, acercando nuestro smartwatch a un terminal contactless, se efectuará el pago.

Cuantificación

Con la introducción de la app Google Fit, Android Wear 2.0 dispone de una plataforma que recoge los datos de los sensores cuantificadores. Gracias a ella, estaremos informados de las calorías quemadas diariamente, la distancia recorrida en los entrenamientos, la media del pulso cardíaco, etc, así como de gráficos y estadísticas.

La medición de estos datos se basa en algoritmos con los que se saca una estimación aproximada, usando para ello nuestro peso, altura o edad. Además, el pulso cardíaco solo estará disponible en aquellos smartwatches que monten sensores ópticos dedicados. Estas funciones no están capadas únicamente a Google Fit, sino que podremos usar otras apps que hagan uso de estos sensores como por ejemplo Runtastic o Strava.

Música

El sistema nos permitirá usar el reloj como si fuera un reproductor mp3. La mayoría de apps de música instaladas en el wereable actúan de puente con sus homólogas en el smartphone, haciendo del reloj un mando a distancia de los controles musicales de apps como Spotify o Google Music.

Sin embargo, esta última permite almacenar tus canciones favoritas en forma local en el smartwatch, de manera que no será necesario llevar el móvil encima. Eso sí, para poder escucharlas será obligatorio el uso de auriculares bluetooth emparejados con el wereable.

Asistente de Google

La empresa de Mountain View ha querido meter a su asistente también en los relojes inteligentes. Gracias a esta característica, podremos acceder a cierta información o acciones del reloj sin necesidad de navegar por menús o pulsar botones. Bastará con nuestra voz.

Llamadas

Gracias a la conexión bluetooth con el smartphone, el reloj puede servir para gestionar las llamadas que recibe a través del teléfono, pudiendo descolgar desde la propia pantalla táctil, o rechazarlas. Además, si el smartwatch incorpora micrófono y altavoz, actuará como un manos libres.

¿Y qué pasa con el hardware interno?

Para Android Wear, Google exige una serie de requisitos que los fabricantes deben cumplir si quieren instalar el sistema en los relojes. En este caso, el control de los de Mountain View es mucho más estricto que en smartphones.

Así, las marcas apuestan por montar procesadores Qualcomm Snapdragon Wear; esta CPU está diseñada específicamente para wereables, ya que las exigencias técnicas con respecto a los smartphones no son las mismas, pero sí se requieren de otros atributos como la conectividad o la duración de la batería.

También suelen estar acompañados de memoria RAM suficiente para hacer funcionar el sistema operativo sin problemas, así como de algunos gigas de memoria interna para el almacenamiento de las apps o de la música. Además, el sistema de carga es distinto con respecto a un smartphone, realizándose mediante conexión magnética y contacto por pines en la parte inferior (esto es común a cualquier smartwatch sea de la marca que sea y no depende del sistema operativo que lleven montado).

En este apartado interesa más al consumidor el tipo de sensores que incorpora el reloj (si llevan o no GPS, pulsímetro óptico, etc) más allá del procesador o la memoria, ya que casi todos los relojes comparten las mismas características técnicas y apenas existen gamas que los diferencien.

WatchOS de Apple

Actualmente, el reloj inteligente de Apple monta WatchOS 3, la tercera revisión de su sistema. Esta iteración corrige errores y mejora prestaciones, ya que en sus inicios la interfaz era lenta y las apps tardaban una eternidad en abrir.

Las funciones y menús de esta apuesta de Apple comparten muchas similitudes con Android Wear; las diferencias destacan en detalles menores que no existen en la competencia, la forma de la interfaz o la sinergia completa entre WatchOS e iOS (recordemos que el Apple Watch solo es compatible con sistemas iOS, y a partir del iPhone 5).

Menú “Home” o Menú Principal

Para acceder a las apps, a los menús y ajustes del sistema, Apple ha optado por introducir una pantalla principal con un aspecto visual similar a una colmena. Cada icono en forma de círculo representan cada una de las aplicaciones instaladas, así como los ajustes y la app principal para mostrar la hora y los distintos watchfaces.

Botonera y Dock de aplicaciones

El Apple Watch cuenta con dos botones. El que tiene forma de corona puede girarse, haciendo las funciones de scroll para bajar en listas, cortinilla de notificaciones o menús, y la función de home o retorno, que nos permitirá regresar al menú principal.

En cambio, el botón alargado sirve para abrir el dock del sistema; este nos permite agrupar las apps que vayamos utilizando e ir rotándolas según el uso. De esta manera no hay que pasar por el menú Home cada dos por tres.

En cuanto a la forma de instalar aplicaciones, esta deberá hacerse a través del iPhone con al app Watch, incorporada de serie en iOS. Eso sí, a partir de WatchOS 3 se abre la posibilidad de que actúen de manera independiente del iPhone y no sea necesaria una conexión permanente, equiparándose a Android Wear.

Watchfaces y complicaciones

Las esferas de hora en WatchOS actúan de manera muy similar a como lo hacen en Android Wear. Entre las distintas opciones, tenemos diseños analógicos, digitales o con complicaciones. Estas nos permitirán acceder a información rápidamente como el calendario, el tiempo atmosférico o la actividad física que llevamos a lo largo del día. Además, algunas serán personalizables, pudiéndose adaptar a las necesidades del usuario en momentos concretos.

Cada esquina del reloj accede a una complicación
Centro de control

Esta pantalla se encarga de agrupar en un solo sitio funciones y estados del reloj. Así, podremos ver el nivel de batería, activar el modo avión o no molestar, ponerlo en silencio o bloquearlo.

Time Travel

Como su propio nombre indica, esta función te hace “viajar en el tiempo” a través de cualquier watchface, simplemente, girando la corona. Con esto se consigue echar un vistazo rápido a tareas que tengamos programadas para más tarde o por ejemplo ver el pronóstico del tiempo de la semana. Igualmente sirve para consultar aquellas que ya han terminado, “viajando hacia atrás.”

Sensor cardíaco y cuantificación

Gracias a la incursión de sensores ópticos en su parte inferior, el Apple Watch nos podrá leer el pulso cardíaco mientras estamos haciendo alguna actividad física sin necesidad de usar bandas pectorales. Esta parte inferior del reloj también actúa como conector de carga inductiva para recargar la batería.

Con la app entreno, eligiendo de entre una lista de actividades físicas como bici, andar o correr, el reloj nos cuantificará datos de pasos, distancia recorrida, pulso, etc, cuando estemos practicando deporte. En cambio, con la app actividad, se nos mostrará en pantalla una serie de círculos concéntricos que nos medirá tres valores: movimiento, ejercicio y hora de pie. Cada valor corresponde a calorías quemadas, minutos de actividad física y horas que hemos estado de pie respectivamente.

Con la app hermana de actividad en el iphone, accederemos a estadísticas y gráficos completos de esos datos, mostrando por ejemplo los días que hemos practicado deporte o aquellos en los que hemos sido sedentarios, así como logros para motivarnos y la posibilidad de compartir los datos con nuestros contactos.

Reproductor de Música

También podremos escuchar música y controlar funciones como la pausa o el volumen de la misma manera en que se disfruta en Android Wear. La forma de hacerlo consta de dos opciones: que la fuente de la música esté almacenada en el iPhone (por tanto el Apple Watch actuará como control remoto ) o que esté almacenada en la memoria interna del reloj (con un límite máximo de 2 Gb de 8 disponibles).

Con la última opción sería posible salir a practicar deporte sin necesidad de llevar el iPhone encima, aunque necesitaremos usar obligatoriamente auriculares bluetooth emparejados con el wereable.

Scribble y dictado

A falta de un teclado como el de Android Wear, la forma de responder a los mensajes y notificaciones es mediante dictado o bien hacer uso de la app Scribble. Con el dictado, basta con pulsar en el icono del micrófono al desplegar la notificación y dictar la respuesta.

En caso de que no queramos hacerlo por ese método, Scribble permite dibujar letras en la pantalla para componer palabras o frases que se enviarán como texto de respuesta a mensajes de apps como iMessage, WhatsApp, Facebook Messenger, Telegram, etc.

Force Touch

Esta función nos permitirá interactuar de una forma similar a como se hace en los iPhone 6S, 7 y los Macbooks más recientes. Así, mediante una pulsación doble en la pantalla, se podrán efectuar distintas acciones de manera directa. Algunas de ellas son:

  • Notificaciones: se borrarán todas las que haya en la cortinilla.
  • App entreno: al acabar un ejercicio, usa Force Touch para parar el cronómetro y salir.
  • Watchfaces: te permite seleccionar la esfera que quieras de manera rápida.
  • Mapas: comparte la ubicación con algún contacto o busca direcciones.
  • Música: permite seleccionar la fuente de la música (iPhone o Apple Watch), aparte de saltar canciones o ajustar el volumen.
  • Alarmas: añade alarmas nuevas.
  • Mensajes: si se está visualizando un mensaje, podremos compartir la ubicación, preparar una respuesta o ver los detalles del contacto que nos ha escrito.
  • Calendario: haciendo Force Touch sobre la app de calendario, podremos alternar la vista las tareas del día y de la semana.
Siri

Apple no ha querido desaprovechar la oportunidad, y ha incluido a su asistente personal en el reloj, de la misma manera que lo ha hecho Google con el suyo. Su funcionamiento es algo limitado, pero nos permitirá acceder a información y realizar acciones mediante preguntas rápidas y comandos precisos: ¿qué tiempo hace? o bien Programa una alarma para las ocho de la mañana. La manera de hacer esto será despertando a Siri con el comando de voz ¡Oye Siri!

Apple Pay

De la misma manera que en Android Wear se puede pagar con la plataforma Android Pay y apps asociadas, Apple hace lo propio con la suya introduciendo un chip NFC para tal menester. El funcionamiento es el mismo que en el sistema de Google: bastará con un terminal contactless en el comercio y acercar el reloj a este para efectuar el pago.

Llamadas y números de emergencia

Con WatchOS 3 se podrá acceder de manera rápida a los números S.O.S locales tanto en Europa como en E.E.U.U. Esto es posible gracias a que el reloj es capaz de captar nuestra localización. Así, en caso de que estuviéramos en España, llamaría al 112, o al 911 si nos encontrásemos en tierras estadounidenses.

En cuanto a las llamadas, WatchOS nos permitirá responder a las llamadas entrantes del iPhone desde el propio reloj, o silenciarla si no nos interesa. Gracias al micrófono y altavoz incorporados, el Apple Watch actúa como si de un manos libres se tratara.

Hardware interno

Apple tiene tres relojes inteligentes en el mercado en este momento. El Apple Watch original, el Series 1 y el Series 2, todos actualizados a WatchOS 3. El primero de ellos es el más lento de todos, y posiblemente el que menos tarde en dejar de tener soporte, por antigüedad.

En cambio, los otros dos comparten procesador de doble núcleo, más rápido para la ejecución de tareas. En cuanto a las diferencias entre estos últimos, el Series 2 incorpora protección al agua y módulo GPS, cosa que el Series 1 no tiene (aunque es más barato).

Otros sistemas

Fuera de estos dos S.S.O.O, existen otros smartwatches independientes que siguen siendo una opción a tener en cuenta. La mayoría suelen estar enfocados a deportes, y sus funciones como reloj inteligente están más limitadas.

Es el caso de los dispositivos de marcas como Garmin, Polar o Fitbit. Por tanto, no son considerados smartwatches puros. Próximamente dedicaremos un artículo analizando este tipo de relojes en profundidad. Por otro lado, existen otros dos sistemas que se acercan más a lo que ofrecen WatchOS y Android Wear. Son los smartwatches de Pebble y de Samsung.

Pebble y el sistema PebbleOS

Los relojes inteligentes Pebble fueron pioneros en el concepto de smartwatch como lo conocemos hoy en día. Gracias a una duración de la batería envidiable, podían estar hasta cinco días sin necesitar una carga. El secreto residía en utilizar componentes de hardware sencillos y una pantalla con una resolución muy baja. Se llegaron a comercializar hasta cinco modelos distintos: el Pebble original, Pebble Steel, Pebble Time, Pebble Time Steel y Pebble Round.

Sus funciones como smartwatch se resumen en recibir / responder notificaciones, contestar a las de mensajería mediante dictado por voz gracias a un micrófono incorporado (solo a partir del modelo Time), pausar o reproducir música y el uso de apps muy sencillas gracias a una tienda de aplicaciones desarrollada por ellos.

El modelo de financiación se basaba en campañas de crowdfunding en Kickstarter. Sin embargo, pasaron por problemas económicos serios, puesto que no vendían lo suficiente. Finalmente, fueron adquiridas por Fitbit hace unos meses y tanto los productos Pebble como su soporte desaparecerán. A pesar de todo, aún siguen vendiéndose unidades, por lo que son una opción interesante para aquellos que no necesiten las funciones extra de la competencia.

Smartwatches de Samsung: Android Wear y Tizen

En el caso de Samsung, la empresa surcoreana ha optado por mantener en el mercado relojes inteligentes con dos sistemas operativos. Uno de ellos es Android Wear, y el otro es de cosecha propia, de nombre Tizen.

Este sistema desarrollado por Samsung buscaba en un principio competir con Android y robarle cuota de mercado en smartphones. Puesto que parecen haber seguido apostando por el robot verde para sus teléfonos, han decidido relegar a Tizen a otro tipo de dispositivos. Y parece que le han encontrado sitio en los smartwatches.

En cuanto a las funcionalidades de este sistema, prácticamente comparte las mismas que sus competidores, ofreciendo algunas características exclusivas como mejor gestión de la batería, la no dependencia del móvil para ciertas apps, una interfaz propia o una personalización más variada. Los relojes equipados con este sistema son los de la familia Samsung Gear, con distintas sub-gamas y cuyo último modelo es el Samsung Gear S3 y S3 Frontier.

SMARTWATCHES RECOMENDADOS

Por último, una vez conocido el concepto de smartwatch, los sistemas más populares que los gobiernan y el uso que se le puede dar, a continuación se muestra una selección de los modelos más interesantes.

Incorporan las versiones más modernas de los sistemas operativos mencionados en la guía, ya sea porque se han actualizado o porque el sistema venía pre-instalado. Además, en el precio de cada descripción pondremos un enlace para su compra on-line.

Pebble Classic / Steel (modelo metálico y con mejoras en la RAM y memoria interna)

Pantalla 1,26”/ Tecnología e-Paper / No táctil/ Resolución de 144×168 pixeles
Batería 140mA / 5-7 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua 50 m
Conectividad Bluetooth 2.1/ Bluetooth 4.0
Sensores Acelerómetro 3D/ Brújula / Sensor de luz
CPU / RAM / Memoria interna ARM Cortex-M3 (80MHz) / 64 Kb versión original, 128 kb version steel / 4 Mb versión original, 8 Mb versión steel
Sistema Operativo PebbleOS 3
Micrófono / Altavoz No / No
Correas 22 mm (modelo original) / exclusiva (modelo Steel)
PRECIO
 50 Euros modelo original / 74 Euros modelo steel

Pebble Time / Time Steel (pantalla a color, mejor batería y cambio en el diseño de la caja)

Pantalla 1,26”/ Tecnología e-Paper / No táctil/ Resolución de 144×168 pixeles / a color
Batería 140mA / 8 días aprox
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua 30 m
Conectividad Bluetooth 2.1 / Bluetooth 4.0
Sensores Acelerómetro 3D/ Brújula / Sensor de luz
CPU / RAM / Memoria interna ARM Cortex-M4 (100 MHz) / 256 Kb / 16 Mb
Sistema Operativo PebbleOS 4 (última versión)
Micrófono / Altavoz Sí / No
Correas Si, 22 mm
PRECIO
77, 95 Euros modelo Time / 109,99 Euros modelo Steel

Pebble Round (cambio en el diseño de la caja y batería más pequeña)

Pantalla 1,26”/ Tecnología e-Paper / No táctil/ Resolución de 144×168 pixeles / a color / diseño redondo
Batería 140mA / 1 – 2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua Solo salpicaduras
Conectividad Bluetooth 2.1/ Bluetooth 4.0
Sensores Acelerómetro 3D/ Brújula / Sensor de luz
CPU / RAM / Memoria interna ARM Cortex-M4 (100 MHz) / 256 Kb / 16 Mb
Sistema Operativo PebbleOS 4 (última versión)
Micrófono / Altavoz Sí / No
Correas Si, de 14 y de 20 mm
PRECIO
 99,99 Euros. Puede variar dependiendo del color de las correas con las que se venda

Asus Zenwatch 2

Pantalla  Táctil / 1,45 ” o 1,63 ” / AMOLED 320×320
Batería  400 mA / 1-2 días
Compatibilidad  Android / iOS
Resistencia al agua  Protección IP67
Conectividad  Bluetooth 4.1 / Wifi
Sensores  Acelerómetro / Giroscopio
CPU / RAM / Memoria interna  Snapdragon 400 1,2 Gh / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo  Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz  Sí / Sí
Correas  22 mm
PRECIO
 119 Euros

Asus Zenwatch 3

Pantalla 1,39″/ AMOLED / Táctil / 400×400 pixeles
Batería 340 mA / 1-2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua 1 m / 30 minutos
Conectividad Bluetooth 4.1 / Wifi
Sensores Sensor de movimiento de 6 ejes / Sensor de luz
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon Wear 2100 1,2 Ghz / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas 22 mm
PRECIO
265 Euros

LG Watch Urbane

Pantalla 1,3″ /  P-Oled / 320 x 320 pixeles
Batería 410 mA / 1-2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua  IP67
Conectividad Bluetooth 4.0
Sensores Giroscopio / Acelerómetro / Brújula / Barómetro / Monitor de ritmo cardíaco
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon 400 1,2 Ghz / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz  Sí / Sí
Correas  22 mm
PRECIO
169 Euros

LG Watch Style

Pantalla P-OLED / 1,2 ” / 360 x 360 píxeles / Táctil
Batería 240 mA / 1-2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua IPS67
Conectividad Bluetooth 4.2 / Wifi / NFC
Sensores Acelerómetro / Giroscopio / Luz ambiente
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon Wear 2100 1,6 Ghz / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas 18 mm
PRECIO
249 Euros (pendiente de lanzamiento en Europa)

LG Watch Sport

Pantalla P-OLED / 1,38 ” / 480 x 480 píxeles / Táctil
Batería 430 mA / 2-3 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua IP68
Conectividad Bluetooth 4.2 / Wifi / NFC / Conectividad 3G y LTE
Sensores Acelerómetro / Giroscopio / Luz ambiente / GPS
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon Wear 2100 1,6 Ghz / 768 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas Única, no reemplazable
PRECIO
349 Euros (pendiente de lanzamiento en Europa)

Huawei Watch

Pantalla 1,4″ / AMOLED / Táctil / 400×400 pixeles
Batería 300mA / 1-2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua 1 m / 30 minutos
Conectividad Bluetooth 4.1 / Wifi
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes / Barómetro / Monitor de frecuencia cardíaca
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon 400 1,2 Ghz / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas Sí, 18 mm
PRECIO
292 Euros

Huawei Watch 2

Pantalla 1,2″ / AMOLED / Táctil / 390 x 390 pixeles
Batería 420 mA / 2-3 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua IP68
Conectividad Bluetooth 4.1 / Wifi / LTE / tarjeta nano-SIM / NFC
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes / Barómetro / Monitor de frecuencia cardíaca / GPS
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon 2100 / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas Sí, 20 mm
PRECIO
329 Euros

Nixon Mission

Pantalla 1,39″ / AMOLED / Táctil / 400×400 pixeles
Batería ND / 1-2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua 100 m
Conectividad Bluetooth 4.1 / Wifi
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes/ Barómetro / GPS / Termómetro / Sensor de humedad
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon Wear 2100 (1,2GHz) / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz  Sí / Sí
Correas  Sí (exclusivas)
PRECIO
429 Euros

Moto 360 v2 (dos tamaños de 42 y 46,5 mm) y v2 Sport

Pantalla 1,37″/ 1,56″; LCD; 360×325 pixeles / 360×330 pixeles
Batería 300/400mA;  1-2 días
Compatibilidad Android / iOS
Resistencia al agua 1 m durante 30 minutos
Conectividad Bluetooth 4.0 / Wifi
Sensores Pulsímetro óptico / Sensor de luminosidad / Acelerómetro
CPU / RAM / Memoria interna Snapdragon 400 1,2 Ghz / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Android Wear 2.0
Micrófono / Altavoz Sí / No
Correas Sí / 20 mm
PRECIO
212 Euros versión normal / 231 Euros versión Sport

Samsung Gear S2 Classic / S2 Sport

Pantalla 1.2″ / AMOLED / Táctil / 360×360 pixeles
Batería 250, 300mA / 1-2 días
Compatibilidad Android 4.4+ / Funciones extra en los Samsung Galaxy
Resistencia al agua 3 metros
Conectividad Bluetooth 4.1 / WIFI (b/g/n) / NFC
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes/ Barómetro / Monitor de frecuencia cardíaca / Sensor de luz
CPU / RAM / Memoria interna Doble núcleo a 1,2 Ghz / 512 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Tizen
Micrófono / Altavoz Sí / No
Correas Sí (exclusivas)
PRECIO
240 Euros version Classic / 235 Euros versión Sport

Samsung Gear S3 /S3 Frontier

Pantalla 1.3″ / AMOLED / Táctil / 360×360 pixeles
Batería 380mA / 2-3 días
Compatibilidad Android 4.4+ / (Funciones extra en los Samsung Galaxy)
Resistencia al agua 1 metro / 30 minutos
Conectividad Bluetooth 4.1 / WIFI (b/g/n) / NFC-MST / LTE (Modelo Frontier)
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes / Barómetro / GPS / Termómetro / Sensor de humedad
CPU / RAM / Memoria interna Doble núcleo 1 Ghz / 768 Mb / 4 Gb
Sistema Operativo Tizen
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas 22 mm
PRECIO
393 Euros modelo Classic / 367 Euros modelo Frontier

Apple Watch Series 1

Pantalla 1,5” o 1,65″ / OLED / Táctil / 340×272 pixeles / 390×312 pixeles
Batería 205 mA / 1 día
Compatibilidad iOS 8 +
Resistencia al agua 1 m / 30 minutos
Conectividad Bluetooth 4.0 / NFC / WIFI
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes / Monitor de frecuencia cardíaca / Sensor de luz
CPU / RAM / Memoria interna Apple S2 / 512 Mb / 8 Gb
Sistema Operativo WatchOS 3
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas Sí (exclusivas)
PRECIO
339 Euros (38 mm) / 369 Euros (42 mm)

Apple Watch Series 2

Pantalla 1,5” o 1,65″ / OLED / Táctil / 340×272 pixeles / 390×312 pixeles
Batería 205 mA / 1 día
Compatibilidad iOS 8 +
Resistencia al agua 50 metros
Conectividad Bluetooth 4.0 / NFC / WIFI
Sensores Sensor de movimiento de 9 ejes / Monitor de frecuencia cardíaca / Sensor de luz / GPS
CPU / RAM / Memoria interna Apple S2 / 512 Mb / 8 Gb
Sistema Operativo WatchOS 3
Micrófono / Altavoz Sí / Sí
Correas Sí (exclusivas)
PRECIO
439 Euros (38 mm) / 469 Euros (42 mm)

Esperemos que te haya sido útil esta guía. En un futuro analizaremos los smartwatches preparados específicamente para el deporte, la aventura y el fitness, cuyas funciones difieren un poco de los relojes inteligentes puros. ¿Qué te ha parecido la guía? ¿Consideras útil hoy en día un smartwatch? ¿ Te comprarías uno?