Uno de los fracasos más grandes del año pasado fue el lanzamiento del Samsung Galaxy Note 7. El problema con las baterías que explotaban podría hundir a grandes compañías. Para Samsung también fue un gran varapalo del que todavía se está recuperando. Cuando parecía que se acababa el culebrón ahora parece que el Galaxy Note 7 podría resurgir de sus cenizas en algunos mercados.

Samsung podría volver a poner a la venta el Galaxy Note 7

Con este nuevo lanzamiento, Samsung quiere reducir el impacto sobre su marca Galaxy que se ha visto afectada con los problemas surgidos. Se trataría de poner a la venta terminales reacondicionados desde fábrica. Esta venta ayudaría además a mitigar el coste que supuso ese escándalo.

También se intenta buscar un punto de vista medioambiental a este nuevo intento de venta. Samsung quiere reducir el impacto de disponer de millones de dispositivos imposibles de vender. Resulta curioso este cambio de planteamiento ya que Samsung indicaba en octubre que se ocuparía de destruir de manera segura todos los Galaxy Note 7.

El pasado mes de enero, Samsung anunció los resultados de la investigación en torno al Note 7. El resultado no sorprendía a nadie, las baterías eran el elemento culpable de que el teléfono se incendiara y explotase. Se rumorea que Samsung ha utilizado alrededor de doscientos mil dispositivos para determinar el problema que sufría el Note 7 pero, todavía tendría alrededor de dos millones y medio de unidades disponibles para reacondicionar. El proceso terminaría durante el mes de mayo y estarían disponibles en junio. Sin embargo, habrá diferencias entre los dispositivos.

El nuevo Galaxy Note 7 utilizará los mismos componentes principales que el dispositivo original pero tendrá una nueva carcasa y una batería de menor tamaño. En lugar de disponer de 3500mAh las nuevas baterías tendrían una capacidad entre 3000 y 3200mAh. Esta venta no tendría lugar en Europa o Norteamérica y se vería limitado a mercados emergentes como India, Vietnam o la propia Corea del Sur.